FORO CERRADO. comentarios y aclaraciones thunderstruck@hispavista.com
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse


Guia rápida
Reglas del Foro
Ayuda al usuario
Registro de avatares
Crea tu ficha
Aventuras disponibles
Razas
Compendios de Habildades
Afiliaciones

El contenido de este foro esta bajo registro de derechos, cualquier uso de este sin autorización del completo staff administrativo del foro esta prohibido, así mismo las creaciones de cada usuario son propias de ellos y queda prohibido hacer uso de estas obras particulares sin autorizacion del autor. El foro se reserva el derecho de admision.

Comparte | 
 

 El medallon

Ir abajo 
AutorMensaje
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: El medallon   Vie Mayo 21, 2010 12:04 am

Todas las indicaciones y los recursos que había encontrado, le indicaban que en aquel camino hallaría el misterio y encontraría a su verdadero padre, la idea tampoco era tan mala y si realmente estaba allí tenía que saber porque ella era una mutilación y porque todos los hombres de su “familia” estaban muertos.

Caminó con rapidez, cruzando bosques y todo lo que se encontraba por su camino, cuando de pronto lo primero que descubrió ante ella fue nada más y nada menos que un ¿pueblo?
Sasha retrocedió dando pasos hacia atrás sin comprender porque había parado en un pueblo. Quizás su padre se encontraría allí, pero lo que empezó a ver sus ojos, hizo que su cuerpo se erizara por minutos, había humanos, humanos, asquerosos y violentos humanos, desatestaba a los humanos y aun no sabía porque pero los desatestaba, rápidamente intentando saber porque le habían indicado aquel lugar, subió en uno de los tejados, quizás así el desplazamiento seria más rápido y silencioso y nadie se percataría de su presencia.
Sus pintas eran muy llamativas y cantaba enseguida, a ella le gustaba estar rodeada de animales y gente con algún rasgo animal y no con patéticos humanos que no sabían hacer nada o, al menos era lo que pensaba.

Sin tener más remedio empezó a caminar y saltar de tejado en tejado, era algo complicado dado que habían muchas personas, sobretodo un grupo de ellas parecían tener una reunión o algo importante ya que al parecer estaban haciendo pelotón en una esquina…
Cuál fue su sorpresa que, en otra de las esquinas había gente como ella, de su raza, felinos por todas partes de un lado a otro, viviendo en comunidad con ellos con los apestosos humanos y, en esas que uno de los tejados cedió hundiéndola hacia el interior de la vivienda. Todos los tejados estaban construidos de paja y leña humildes y sencillos como aquel pueblecito que, por cosas del destino había llegado a parar. Con una dulce sonrisa miró hacia los presentes y tras un saludo salió por la puerta. Ya no había necesidad de rondar por los tejados si, habían felinos…

Lentamente, con curiosidad, se acercó a investigar qué era lo que estaba pasando, allí en medio de una plaza, junto a una gárgola que escupía agua de su propia boca, todos murmuraban cosas y, el ambiente se hacía pesado, necesitaba libertad y espacio, necesitaba alegarse y rondar por aquellas calles en busca de él, de su padre.
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Vie Mayo 21, 2010 1:17 am

Despertó en una de las posadas del lugar, amaneció poco antes de que Siegel se despertara, ya había pagado antes de dormir lo que debía por pasar la noche en aquel humilde lugar, nadie le llamo la atención y el posadero parecía alguien bastante amable por lo que parecía un buen lugar para pasar la noche, construido de materiales pobres, recogió sus cosas como sus armas, ropa etcétera y partió.

De un lado para otro, sin rumbo fijo, caminaba cubierto por su mantón que ocultaba a su vez sus pertenencias, como su espada y su capucha le ocultaba la cara, de callejón en callejón sin llamar la atención de la gente que se encontraba a su alrededor, aunque no se fijaba demasiado en ella pues lo único que le interesaba eran sus pertenencias, su única dedicación en toda la mañana a robar a la gente que pasaba cerca suya, se chocaba con ellos haciendo un juego de manos y les robaba la bolsa de dinero, algunos se dieron cuenta de la ausencia del dinero pero…o era demasiado tarde, o al salir en su búsqueda el gato subía por las paredes hasta subir al tejado.

En una ocasión, consiguió avistar a un gordo mercader que alrededor tenía a un grupo de personas, mirando sus mercancías, eran simples baratijas sin valor alguno pero el mercader decía que eran objetos mágicos, para ver si algún ignorante caía en su trampa y se lo compraba, Siegel en ese momento se encontraba en lo alto de un tejado, bajó sin que nadie le viese a un callejón y mezclándose entre la gente, empezó a robar sus pertenencias, se llevó lo que pudo, aunque no juntó muchas ganancias ya que la gente de ese lugar no tenían una fortuna…y algunos se daban cuenta de la ausencia de su dinero.

Se alejó y siguió rondando por el lugar, hasta llegar a una plaza…asombrado, pudo ver como una de su misma especie bastante atractiva, de cabellos rubios y algo despeinados de proporciones perfectas aunque en comparación con la altura de Siegel, tan solo la llegaba a la altura del pecho, se situaba al lado de una extraña fuente que tenia una gárgola por la que escupía agua de su boca, aunque también pudo ver como un grupo de otros Felians se encontraban por los alrededores, pero aquella le llamo mas la atencion, vio que empezaba a rondar de un lado para otro, y Siegel lo primero que consiguió alcanzar con su vista fue un medallón que a simple vista parecía bastante valioso.

Lo primero que se le pasó por la cabeza era intentar robarlo, para ver si podía regatear con alguien y sacar mas tajada de su verdadero valor, entonces…vio que aquella Felinus daba vueltas de un lado para otro, y entonces Siegel decidió seguirla, intentando no llamarla la atención para que no sospechara de ella, esperando cualquier momento para chocarse con ella e intentar robarla el collar

Paso a paso, Siegel se encontraba mas cerca de la Felinus, tapado con su gran manto y ocultando su cara bajo su negra capucha…aunque se podía apreciar el brillo de sus bellos ojos en la oscuridad que le proporcionaba la capucha, esperando el momento justo para robarla el medallón…
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Vie Mayo 21, 2010 3:41 am

Tras un rato dando vueltas, comprendió que aquel pueblo no tenía nada que ver con su búsqueda, el hombre al cual buscaba no estaba, no había rastro de él y nadie que le resultara familiar, era un pueblo aburrido, pequeño y casi solitario donde tan solo la gente empezaba a chillar y murmurar por roba torios y asesinatos, raros extraños e incluso difíciles de explicar a los extranjeros, además aquella convivencia entre humanos y felinos, hacia ver humanos con orejas y rasgos animales, cosa que le tenía totalmente desconcertada, era cierto que existía la otra rama de felinos, aquellos semi humanos, pero jamás imaginaba que se toparían con uno de ellos, comprobando que eran horribles.

Decidida a irse de aquel lugar, cruzando el pueblo de punta a punta para seguir el camino por el otro lado y no tener necesidad de regresar hacia atrás, se vio completamente perdida, era pequeño pero parecía un laberinto o quizás no era tan pequeño como ella creía. Vueltas y vueltas empezó a dar hasta observar como alguien, un tipo oculto bajo un gran manto negro con capucha también estaba allí, fuera donde fura siempre estaba allí y eso, ya le empezaba a mosquear.

De un suspiro, tomo aire y volviendo a dejar los pensamientos malos, siguió caminando hasta que voluntariamente se topó contra él, era alto muy alto, tanto que podría decir que le sacaba más de dos cabezas y, por no decir el tacto era bastante agradable. Haciéndose la despistada se separó del desviándose del camino y volviendo a comenzar desde el principio para ir en dirección recta y volver a retomar la ruta para salir de aquel lugar, cuando en esas se dio cuenta que algo le bailaba, su pecho iba totalmente ligero y ni siquiera le pesaba el top. Al echarse mano se dio cuenta de que Sokol no estaba y entonces, tras una angustia desesperada corrió por todos y cada uno de sus pasos en busca de su fiel y amada compañera, sin Sokol no era nadie, ambas estaban unidas y separadas no eran vida.
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Vie Mayo 21, 2010 6:09 pm

Siguiendo de un lado para otro a aquella atractiva felian, metiéndose por callejones y calles laberínticas algunas bastante peligrosas debido a el gran numero de robos y crímenes, Siegel no tenia ni la menor idea de donde se dirigía pues había ocasiones que pasaba por el mismo sitio, por lo que pensó era que se había perdido y no llevaba mucho tiempo en el lugar, era un robo perfecto pues no sabría por donde buscar si decide por intentar recuperar su medallón perdido. Paso a paso se acercaba más y nunca la perdía de vista…

En una ocasión llegaron a un callejón en la que se encontraron cara a cara, cada vez mas cerca de cumplir su objetivo…aunque al verla de frente, se dio cuenta de que era una persona de agradable aspecto y esto gustó en parte a Siegel y aprovechó para chocarse con ella, notando que su tacto era agradable, de pelaje suave y mientras chocaba dijo:

-Disculpadme bella señorita…

Con una leve sonrisa en su boca, por que a decir verdad, la pequeña felian, pequeña al menos comparado con el tamaño de Siegel, fijándose en sus curvas perfectas, y sus agradables proporciones, llamó su atención, ya que además, no suele tratar con gente de su misma especie, pero debía de ganarse la vida y de un movimiento muy rápido, sacó las manos, quitó del centro del top de la felian el medallón que tanto perseguía Siegel para ganarse unas monedas con el.

Guardándosele bajo el manto, enganchado a su arnés de guerra, empezó a acelerar el paso alejándose de la felian, contento por que su objetivo se vio cumplido, y por el precio calculaba que con eso tendría para comer y pasar las noches en distintas posadas durante bastante tiempo antes de volver a robar, debido a que la gente de aquellos lugares era pobre, le costaba mucho juntar una buena cantidad de dinero, pero con este medallón ganaría bastante.

Se alejó no mucho y paró sentado en el suelo de una esquina para contemplar el medallón, era un medallón precioso, tenia un dibujo de una pantera, hecho con una gema roja, por lo que pensó Siegel parecía un rubí, aunque no estaba seguro, pues de las gemas solo sabia que valían su peso en oro y eso es lo único que importaba.

Giró la cabeza y vio como la felian miraba de un lado para otro mientras se palpaba el pecho debido a la ausencia de su medallón pensó Siegel, en el fondo, se sentía mal por haberla robado, por la desesperación de su gesto parecía algo muy importante para ella…

Mirándola, se dio cuenta como detrás de ella aparecía un grupo de 5 felinus, aunque no eran como Siegel y aquella chica pues estos parecían humanos, acercándose más y más a la chica mientras sonreían dijo uno de ellos mientras soltaba una risa:

-¿Qué hace una chica como tu tan sola por este lugar?

Por la experiencia de Siegel en estos lugares, pronto supo que sus intenciones no eran buenas y hecho mano del arco sin sacarle de su sitio, esperando por si algo ocurría, pues se sentía mal por haber robado a alguien de su raza algo que parecía tan importante, no podía permitir como unos indeseables la hacían daño…
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Jun 05, 2010 1:41 pm

La desesperación, la angustia, los nervios, la inquietud y mil formas de sentirse mal le nacían a cada paso que daba perdiéndose cada vez más en aquel lugar, finalmente ya con ciertos temblores y con abundancia respiración intentó recordar lo que había hecho desde su llegada: Dar vueltas, escuchar rumores, ver gente horrible, toparse con…

- ¡Él! – Gritó rápidamente – ¡Él es el ladrón de todos los roba torios! – Acabo diciendo

Tal fue la rabia que sintió en aquel momento que, desenvainando su delicada daga se enfiló nuevamente en uno de los tejados.

Las vistas, no eran nada del otro mundo, pues las casas no eran tan altas para poder ver todo el lugar, sino una pequeña parte de él, en cambio desde allí las vistas eran estupendas, podría verse como el sol se reflejaba en un pequeño riachuelo que nacía un poco más allá, hacia el horizonte, los tejados de sus casas tan delicados como el anterior que por cualquier peso en un punto más de diez minutos hacia derrumbar aquella paja y leña, había arboles e inmensa vegetación que hacía a su vez un muro protector, por ello fuera en el bosque, no se percataba la presencia de tal lugar. Todos parecían contentos y alegres como si no les importara la presencia de aquel sinvergüenza que se dedicaba a robar lo más valioso para un ser. No lo encontraba, había demasiada gente, no lo encontraba…

En esas que el techo una vez más volvió a ceder y Sasha, nuevamente se encontró en el interior de aquella casa, donde un hombre de avanzada edad se la quedó mirando con una pipa de madera en la mano a punto de introducírsela en la boca, allí boquiabierto la observaba como ángel caído del cielo, sus ojos eran saltones bajo unas grandes cejas que casi se los cubrían y su gran barba con tono canoso. Era humano, un desagradable humano que de un grito ordenó por así decirlo acabar con ella:

- ¡Gertrudis, es una gata, el ladrón es una gata, si, si de esas enteritas sácame el machete corre!

- ¿Qué? ¿Cómo? – Preguntó sin necesidad de saber la respuesta – Pero… pero… que vaya bien el día … - Y tras aquellas palabras salió corriendo de la casa, envainando la daga.

- ¡Gertrudis corre mi bastón y el machete que se escapa por la puerta!

Afortunadamente o no, el hombre no podía caminar sin la ayuda de un bastón y por suerte Gertrudis su mujer, no estaba en aquel momento.
Al salir por la puerta a toda prisa, volvió a encontrarse en la misma situación, no sabía dónde estaba y, no sabía dónde encontrar al verdadero ladrón, aquel cuyo felino de gran altura, él era él y no ella.

Ya, cansada de dar vueltas y sin que se lo propusiera, volvió al punto de partida, el lugar donde se encontraba la entrada de aquel pueblo dejando el bosque y el caminito de color canela que antes había seguido – No puede ser, ahora aparece, no, no puedo irme sin Sokol – Murmuró.

Al darse la vuelta y volver a introducirse en el pueblecito, decidió pasar por el lugar donde antes no había pasado, dado que decidió caminar por los tejados.
Estaba un poco solitario y habían grandes balas de paja y barriles de agua, también se podía observar toneladas de troncos uno encima de otro y un grupo de jóvenes de su misma raza… más bien de la otra… vacilando de sus nuevas pertenencias, Sasha, tras la situación en la que se encontraba, decido no quedarse allí por mucho tiempo y, pasando por el lado de ellos continuo el camino. Grave error fue el suyo, pues enseguida cinco de ellos empezaron a seguirla con el mismo ritmo de pasos que daba ella, cada vez con mayor rapidez hasta lograr acorralarla antes de que pudiera llegar a la primera tienda.

- ¿Chica? Ah ya… y… ¿vosotros que hacéis en la entrada del pueblo? – Apenas sabía que responder y ni tan siquiera que hacer, cuando cada vez más se acercaban a ella.

Sasha, podía defenderse tranquilamente tal y como había hecho en anteriores veces, pero no son Sokol, sin ella se sentía insegura incapaz de actuar, aunque tan solo era un pequeño medallón tallado en una gema roja, tenía el símbolo de una pantera bien marcada en su centro, que en verdad, representaba ella un signo de identificación, pero era más que eso, era su gran poder como siempre le habían hecho creer y aunque pudiera valerse por sí misma, sin ella no era nadie.

Sin más, y, por ser incapaz de actuar sin Sokol tan solo dio algunos pasos hacia atrás observando como aquellos se disponían a ciertas cosas nada agradables….
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Dom Jun 06, 2010 2:36 pm

Siegel se encontraba oculto tapado con su gran mantón y su rostro con la capucha, contemplando la joya que haba robado, entonces fue a salir de la ciudad cuando vio a la chica de agradables curvas y se quedo observando desde un esquinazo como esos cinco acosaban a la chica, uno de ello, el mas alto de todos era el único que hablaba, también parecía el mas fuerte, el resto eran algo mas bajos que el. Los cinco miraban baboseando a la chica, ansiosos, Siegel sabia cuales eran sus intenciones, viendo como la miraban y poco a poco se acercaban a ella, el se quedó esperando el momento justo para actuar. Entonces sacó su arco colocándole una de sus flechas, le medio tensó y le dejo apuntando al suelo, viendo con sus bellos ojos azules como acosaban a la chica de anaranjados ojos, poco a poco dos de esos babosos se colocaron detrás de la chica y los otros tres, el mas alto el que mas se acercaban mas y mas a ella y dijo contestando a la pregunta que hizo la chica antes:

-Pues intentando pasar un buen rato…

Y le pasó el dedo índice por la cintura mientras la miraba de arriba abajo contemplando las agradables curvas de la chica y dijo mientras la sonreía casi baboseando:

-¿Sabes? A mis chicos y yo nos apetecía pasar un buen rato ¿Nos harías ese favor?

Y los otros comenzaron a reírse, los que estaban detrás intentaban cortar el paso, estos dos eran bastante parecidos, parecían hermanos, de altura media y de colores oscuros. Por lo que pensó Siegel este grupo era un grupo de amigos que o moría de hambre, o le tocaría vivir de la mano ajena, esto le recordó mucho a su pasado, pues Siegel fue abandonado cuando tan solo era un bebe en las calles de una ciudad portuaria y un humano le mantuvo y le enseñó a vivir de la mano ajena.

Ya estaba bastante claro cuales eran las intenciones de aquellos babosos, a primera vista lo que se podía apreciar era que sus intenciones eran forzar a la chica a satisfacer sus “necesidades” y poco a poco el más alto de todos iba metiéndola mano y dijo:

-Vamos, no te resistas…así no te gustará

Siegel estaba dispuesto a ayudar a la chica, pues el no había tenido la oportunidad de tratar con una de su misma especie, por haberla robado incluso en el fondo se sentía mal, pues notaba como se echaba mano donde antes estaba la joya, además de que esta chica era bastante agradable para la vista, al menos para Siegel, y dio puntos a su favor, aunque no podía comparar con otras pues ha visto muy pocas.

Entonces la rodearon completamente y Siegel apuntó su arco rápidamente tensándolo dispuesto a disparar a uno de esos babosos que estaban dispuestos a forzar a la chica para darse placer…Esperando en un esquinazo oculto con el arco apuntándolos, esperando el momento adecuado para disparar se encontraba Siegel…
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Jul 10, 2010 3:36 am

Una acaricia, un susurro y sonrisas, era lo que recibía en aquel momento nuestra pequeña felina y, ella tan solo analizaba la situación.

Sabía que el jefecillo era el alto o al menos era lo que el demostraba con aquella actitud, mientras que los demás, cobardes como él simplemente se acercaban poco a poco hasta escasos pasos de ella. Sin más, les miraba empezando a entrar en el juego que ellos querían realizar, pues portaban pantalones y botas algo poco útil para aquella situación. Dejando escapar un pequeño ronroneo, acaricio el torso de él, dejando que le metía mano, que bajara la guardia… Sasha sentía como empezaba a confiarse con aquellos besos suaves en el cuello y, aquellas acaricias por la espalda, al mismo tiempo ella desviaba la mirada, una mirada picara y provocadora hacia otro situado en su derecha, rozando con sus finos dedos el rostro de este, hizo que transmitiera a los demás, que ella era débil y también deseaba el mismo juego que ellos, el juego que el jefe empezaba a sobrepasar.

En esas, que en uno de los movimientos más peligrosos para una mujer indefensa se convirtió en una situación totalmente inversa, el felino alto ahora se veía sometido bajo la presión de una jabalina, cuya madera apretaba con fuerza su garganta.

Y tanto que te haría tal favor, me encantaría poder complacerte – Susurró en el oído de este – Lastima que no pueda ser en este momento…

Y con todas sus fuerzas, a pesar de saber que podía convertirse en la presa y no en la cazadora, mantuvo la jabalina contra la nuez de este, cada vez con mayor intensidad tras los movimientos de ataque y/o defensa del contrincante.

Sin más, de un saltó se posicionó en una de las balas de paja con un gran rugido, un tanto rápido pues enseguida ya estaba huyendo con el rabo entre las piernas, subiéndose a uno de los cercanos arboles que había en el lugar. Allí, en las ramas más altas y finas se mantuvo inmóvil con cierto temor a bajar, temblaba oculta entre las hojas mostrando a su vez grandes rugidos amenazantes o quizás de alerta…
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Lun Jul 12, 2010 9:09 pm

Entonces reaccionó, cuando pudo ver la acción que llevó a cabo la felina, se encontraba con el arco y una flecha tensada en el, dispuesto a disparar. Hubo algo que le sorprendió, pues aquella persona a la que estaba dispuesto a ayudar, pues cuando aquella persona que pretendía forzarla para satisfacer sus necesidades, esta persona le provocó haciendo que ese indeseable se confiara, para así poder escabullirse, astuto movimiento por su parte pensó Siegel, sin mas rodeos esta chica saltó hacia atrás subiéndose a un montón de paja, soltando un rugido que hizo que varios pájaros salieran volando de sus refugios, asustados por el ruido, extrañó suceso fue que nadie se preguntó el por que de ese rugido, por lo que pensó Siegel, esto se trataba por el hecho de que, la gente estaba acostumbrada a ver este tipo de espectáculos, y por lo que tenían entendido era mejor no meterse, pues podían acabar mal parados. Eso mismo fue lo que negó Siegel pues estaba dispuesto a ayudar, no dejaría que unos indeseables hicieran daño a una “hermana” así que disparó su arco sin pensárselo dos veces, esa flecha cortó el viento, pasó entre varios obstáculos, haciendo un leve sonido por el corte del viento, hasta que acabó clavándose en uno de los muslos del que parecía el “líder” este soltó un grito de dolor mirándose a la herida con un gesto de miedo y de sorprendido a su vez. Poco tardó Siegel en sacar otra flecha y lanzarla de nuevo, esta impactó a la altura de su hombro, traspasándolo, debido a la distancia que había Siegel no pudo apuntar a puntos peores, pero esa herida que le causó en el muslo le impediría que este corriese en condiciones. Sin pensárselo dos veces echó su capa hacia atrás desenfundando su espada dirigiendo una mirada asesina hacia los que intentaban apresar a la chica. Soltó un rugido mas alto incluso que el que lanzó la chica de antes, arrojándose sobre sus enemigos. El que parecía el líder se dio cuenta de que Siegel había aparecido y dijo:

-Atrapadle a el, esta furcia no se nos escapará ahora.

Dos de los matones que acompañaban a ese, se lanzaron sobre Siegel, entonces fue cuando aprovechándose de su ventajosa habilidad con la espada desarmó a uno de ellos, para que con el otro individuo hacerle una finta engañosa, y sacar su cuchillo, clavándoselo en el costado lo mas adentro que pudo, haciendo que saliese bastante sangre y a su vez le perforase un pulmón, por lo que estaría muerto en unos momentos. Entonces Siegel dijo:

-¡Y quédate en el suelo!

Dijo provocativamente, pero por su sorpresa uno del grupo se distanció por detrás, astuto movimiento fue por que Siegel no se dio cuenta de esto, quizás hubiese sido por que estaba demasiado ocupado peleándose con los otros dos indeseables, parecían hermanos por que eran muy parecidos, uno de ellos no viviría para contar lo que acaba de suceder, pero de golpe un dolor bastante le vino a Siegel. Como era evidente el que había ido por detrás, le había golpeado con ambos puños a la vez, provocando que perdiese el conocimiento.

Todo se tornó de color oscuro en breves, sin saber quien era si quiera aquella chica a la que acaba de intentar salvar….
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Jul 17, 2010 2:19 am


El ataque con la jabalina solo había bloqueado por un momento al agresor que, al recuperarse se vio herido por dos flechas salidas de inesperado lugar. Aun así, estaba bien, dispuesto a vengarse.
Sasha, por su parte se había quedado muda hacia tal respuesta, un rugido mayor que el suyo le respondía justo después del grito de dolor nacido de los labios del agresor.

Tentada por saber quién era, por si era su padre que efectivamente estaba allí e iba en su rescate decidió bajar lentamente hasta la altura de su visibilidad, comprobando que se trataba del ladrón.

Ni tan siquiera la joven bajó a ayudarle a pesar de ver como acababa rodeado por aquellos, viendo como el jefe se arrastraba dando órdenes, como uno caía y la resta formaba un pelotón… Él, no le interesaba lo más mínimo, ni tan siquiera se digno a mover un solo dedo por el hecho que era hombre y a más el ladran de su amada y fiel amiga, pero en el momento que él se desplomó contra el suelo un grito inesperado surgió de entre los arboles:

- ¡Sokol! – Pronunció

Segundos después, la rama en donde estaba empezó a agrietarse hasta acabar partiéndose haciendo que la joven felina cayera directa al suelo. En el intento de mantener el equilibrio y caer de pie, su abdomen se topó con otra branca, un poco más abajo reproduciéndole un gran dolor al instante, esta a pesar del golpe cayó de pie y luego tras alzar la vista, se desplomó.

Ahora, tan solo había un muerto, dos inconscientes y un herido, pues la resta al oir los cascos de unos caballos clavarse en la tierra, salieron disparados como moscas hacia un lugar seguro. Tras los caballos apareció nada más y nada menos que el “Sheriff” del pueblo, un humano con ancha y enorme barriga, piernas cortas como sus brazos y un gran bigote.

De un gesto, ordeno a cuatro sus empleados que se llevaran el cuerpo del fallecido y al herido y, a la resta que trasladaran los cuerpos de ambos inconscientes a la celda para más tarde tomar declaraciones.
Juntos en una estrecha y pequeña prisión de piedra tierra y hierro permanecieron en los brazos de un Morfeo que le bloqueaba el dolor de cada golpe recibido, sin ninguna de sus pertenencias…
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Jul 17, 2010 5:21 pm

Siegel se despertó con un enorme dolor de cabeza, un dolor que parecía pasajero pero no podía negar que se sentía como si le hubiesen pasado por encima cientos de personas, la visión la tenia borrosa pero se la aclaraba por instantes, se llevó las manos a la cabeza intentando masajera sus sienes para ver si conseguía relajar el dolor de cabeza y intentó levantarse, tamableandose lo consiguió, con la visión ya recuperada se palpó el cuerpo de golpe y pudo comprobar que todas las pertenencias que tenia se las habían quitado, incluyendo aquella joya que le robó a la chica que por cierto, se encontraba en la misma jaula que el, no sabía que había hecho ella para que se encontrase allí, Siegel era un ladrón pero ¿Que había hecho ella para estar allí? Pensó Siegel. Se encontraban en una jaula que tenia todo hecho de fría piedra, resistente, exceptuando una ventanita que estaba cubierta de barrotes oxidados, pero aun así, aunque tubiesen ese estado parecían muy resistentes por el grosor que estos tenían, se acercó a la pared y comenzó a palparla para ver si conseguía encontrar algun punto flaco, pero nada de eso, parecía una pared bastante gruesa. Se acercó a la parte de la puerta, pues era como las prisiones tradicionales, la parte de la puerta estaba hecha de barrotes de acero, oxidados por el tiempo pero eran gruesos y resistentes, imposibles de doblar para alguien como Siegel. Hechó un vistazo y pudo ver como donde se encontraban era un pasillo repleto de jaulas, en la que en la jaula de enfrente se encontraba algo que a simple vista pareció un humano, eso parecía pues se encontraba durmiendo y no se le podía diferenciar demasiado dado que estaba tumbado, entonces cogió los barrotes de la jaula y dijo suspirando:

-Joder...

Se dio la vuelta y pudo ver que la chica parecía que aun se encontraba inconsciente, parece que había tenido la misma suerte que el y en parte se sentía molesto pues le había robado algo que parecía tener un valor sentimental bastante alto, para luego ser perdido y encontrarse sabe dios donde, por lo que pensó que las mismas personas que lo habían dejado inconsciente lo tendrían. Se acercó a la chica que estaba tirada en el suelo boca abajó y se puso de cuclillas a su lado, la dio la vuelta y se fijó en su aspecto, tenía los ojos cerrados así que no pudo denominar el color de estos, pero si pudo fijarse en que esta portaba un gran fisico, algo que atrajo bastante a Siegel pues se trataba de alguien de la misma raza que el, fijandose en las curvas que esta portaba y de pelaje de distinto color al suyo, pues tenía el pelo en tonos rubios aunque llevaba poca ropa, llevaba incluso mas que Siegel, se quedó durante varios minutos mirandola con sus grandes ojos azules, hasta que despues de estar contemplandola decidió intentar despertarla, posó su mano en su cuerpo y lo movió para ver si despertaba:

-¿Hola? ¿Estas despierta?

Parecía que no reacionaba aun así que decidió ir mas alla así que la dio un lametón en toda la cara con su aspera y amplia lengua de felino, para ver si despertaba con eso, aunque creía que si esta despertaba se enfadaria con el pues eso es parecido a dar un beso para los humanos, pero era mas común entre los animales, aunque Siegel era como un humano, pues se había criado entre ellos y había sido educado por uno...
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Miér Ago 25, 2010 2:38 am

Por fin había encontrado su padre, estaba allí en ese sitio esperándola y era rico y poderoso, era fuerte un macho protector y cariñoso que lo único que deseaba era…cambio al instante ya no era un felino sino un humano… ¡un humano! Sucio, odioso y repugnante un humano inútil como todos los demás que… se acerca, no, no es un humano es… ¿Qué es? Se acerca cada vez más y…

Sasha despertó al instante con un sobre salto, en su mente había sido real algo le había… algo le … y de pronto tras clavar sus iris rajados en unos ojos azules bien profundos, se bufó de manera que tras un rugido le aruñó al mismo tiempo la cara de su nuevo compañero en vez de empujarlo. Aquel ladrón se había atrevido a besarle y mantenerse muy cerca de ella esperando alguna reacción.

Tan solo había sido un sueño, no existía tal padre fuerte, rico y poderoso, ni mucho menos un sucio humano o algo que se acercaba a ella, no… era aquel sinvergüenza ladrón que se había aprovechado para acercarse y besarla como si tal gesto cálido y especial no significara nada para él.

Tras el arañazo se levanto apartándose de él rápidamente pero de pronto Sasha soltó un casi mudo y suave maullido tirándose al suelo, le dolía el abdomen y mucho. Ya en el suelo se miró delicadamente viendo así que tan solo era un pequeño corte insignificante, pero dolía. Como una croqueta se giró mirándole de reojo al tiempo que se encogía como un ovillo, su pelaje era blanco de rayas marrones, era fuerte con los brazos y el pecho bien marcado, era… el ladrón de Sokol un enemigo. Lo que empezaba a ser un ronroneo con movimientos lentos de su cola, se convirtió en un bufido recogiendo la cola ante tal presencia. Sin más cerró los ojos deseando no verle aunque no fuese exactamente tal deseo que en ese momento pasara por su cabeza.

Pasó el rato y la joven felina se mantuvo en una esquina quieta y sin moverse con los ojos cerrados, en cambio sus orejas no paraban de moverse a cada rato que un movimiento se hacía notar. Finalmente decidió incorporarse y mirarle fijamente desde aquel rincón y murmurando dijo:

- ¿Dónde está? ¿Qué has hecho con Sokol? – mantuvo el silencio un rato y luego grito - ¡ Quien eres! Y por qué… ¿¡por qué te atreves a besarme!?

Aquel grito le hizo recordar que tenía un simple corte en el abdomen y, haciéndose la víctima se volvió a encoger soltando aquel maullido triste mudo casi apagado sacando a la vez las uñas por si …
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Vie Ago 27, 2010 4:05 pm

Siegel se extrañó bastante pues lo único que esperaba en ese momento era comprobar si esta chica estaba bien, pero no lo hizo por que le interesase, simplemente lo hizo por que no tenía nada mejor que hacer estando ahí metido en aquella prisión, pues verdaderamente lo que verdaderamente buscaba era salir de allí ileso y por que no sacando algo de provecho, pero tampoco podía negar que el hecho de estar con alguien de su misma raza era una idea que ciertamente, le parecía curiosa. La reacción de esta al despertarse fue un verdadero asombro para Siegel por lo que se vio obligado a dar un leve salto hacia atrás para no verse dañado por las garras de esta, aunque por desgracia esta consiguió alcanzarle levemente en uno de sus pectorales haciendo que poco a poco saliese sangre, mezclándose con el pelo de alrededor y cambiándolo de color por el color de la misma sangre, pues este pelo era blanco, hacia que se notase mucho. Siegel rápidamente se echó hacia atrás y se sentó en una especie de cama que no tenía colchón, simplemente era un tablón de el tamaño de una colgado en el aire por cadenas, se sentó y se llevó una de las manos a su herida recién provocada por la desconocida, en otro momento este se hubiera vengado de esto pero no eran momentos para iniciar esa clase de chiquilladas dentro de la prisión, o al menos eso pensaba ahora. La miró pues estaba en la esquina contraria de su posición la miraba y dijo:

-¿Qué coño te pasa?

Así es lo que dijo con un tono de sorprendido pues esa reacción para Siegel no era nada normal, quizás sea por la ignorancia de este al haberse criado con humanos casi toda su vida, la ignorancia de que en los de su especie esa clase de lametones era considerado en beso, pero que iba a saber el. Trataba de limpiarse la sangre como podía con la mano pero lo único que conseguía era mancharse los pelos de la mano también, refunfuñaba sin parar maldiciendo la descendencia de aquella felina que la había arañado y al escuchar sus palabras dijo como enfadado infantilmente:

-¿Y a mi que me cuentas? Yo no e hecho otra cosa que ayudarte, y por lo que veo fue un error.

Hubo una pausa después y decidió darse lamerse la propia mano de este para humedecerla y así poder limpiar mejor la sangre que le salía del pecho, aunque por suerte no era profunda y salía la sangre muy poco a poco. Hubo un acto que le sorprendió aun más y provocó que este se aferrara aun más al tablón en el que estaba sentando, con la cola dando vueltas, atada en su abdomen, y la respondió:

-¿Qué quien soy? ¡Dime tu quien eres primero! ¿Besarte? Que coño, yo no hice nada mas que intentar animarte.

Suspiro y siguió a lo suyo, hasta que escuchó un maullido lastimero por parte de la mujer por lo que decidió levantarse y acercarse poco a poco con una mano por delante para protegerse de esta y dijo cuando ya estaba algo cerca:

-¿Estas bien? ¿Qué te ocurre?

Se mantenía muy atento por si acaso esta se revolvía….esperando una respuesta por su parte.
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Ago 28, 2010 1:15 am

Yo no soy un error – pronuncio en baja voz – ¡No…lo… soy! – Gritó erguiéndose de golpe con orgullo dispuesta a darle un nuevo color a su pelaje blanco, cosa que al mantenerse en pie frente a él se acobardó solamente por la diferencia de tamaño. Sus orejas se encogieron hacia atrás y retiró las uñas apoyando su pequeña espalda en la fría pared, tan solo duro segundos pues, a pesar de todo se propuso tirarlo al suelo fuese como fuese.

La felina se abalanzó sobre él dándole puñetazos en vano pues cada golpe le afectaba más a sus pobres nudillos e incluso intentó empujarlo con la cabeza y ni modo, el joven ni se estremeció un solo centímetro. Ya, con el orgullo roto se dirigió hacia los barrotes y allí a medio camino echó a correr hacia el joven dispuesta a todo, nada… solo lo estampó contra la pared, era inútil hacerle caer al suelo hasta que en su último intentó lo consiguió, Sasha abrazó al felino al mismo tiempo que se echaba hacia atrás y con su pequeño pesó logró tirarse al suelo junto con el hombre desconocido, para luego pegarle patadas y empujones con intentos de quitárselo de encima y poder respirar. Sin más y dando una vuelta se posiciono encima de él totalmente cansada por el esfuerzo logrado. Un nuevo puñetazo le dio al pecho y luego, le miró a los ojos. Sus pelos revueltos como una leona y tan sensuales como su mirada silenciosa que… - Es…es..tu...pido – susurro en bocanadas de aire, para tomarle el rostro con su manos apretándoselo con fuerza y, acercando el rostro le devolvió el lametón con un sabor dulce en los morros.

- En paz… idiota… - Dijo levantándose.

A pesar de todo se había hecho daño en sus intentos, pero manteniéndose callada se dedicó a peinarse muy orgullosa como si hubiera ganado un premio por el acto que acababa de hacer, se sentó en el tablón colgante apoderando todo el espacio que había y para acabar de rematar, por si fuera poco comentó:

¿Y ahora me vas a decir quién eres? ¿Y donde están tus pertenencias? Ja... ¿O quieres más?

Una vez más, volvió a sacar las uñas, esta vez para mirárselas una por una, siempre manteniéndolas perfectas y en aquellas circunstancias no era menos, mostrándose coqueta en cada uno de sus movimientos balanceaba la cola de un lado a otro divertida mientras miraba hacia los barrotes uno por uno, en esas que volvió a aparecer el “Sheriff” manteniéndose firme con un pergamino en mano.

“Así que vosotros sois los ladrones del pueblo, vaya, vaya con la parejita, me temo que os vais a quedar aquí una buena temporadita”

Tras las palabras, volvió a desaparecer tumbando la esquina.

- ¿Parejita? ¿Ladrona yo? Pero… pero.. aaaaagggg ….

Enfurruñada y poniendo morritos se cruzó de brazos, no podía ni imaginar lo que le acababa de decir, ladrona le había llamado, no para acabar de rematar con aquello de parejita…

- Por tu culpa – Dijo enrabiada.
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Lun Ago 30, 2010 4:21 am

Siegel comenzaba a dudar si entre reír o llorar cuando vio los múltiples intentos fallidos de aquella felina por derribarle al suelo, la cara que este portaba era digna de aparecer en los cuadros cuando ya por fin la rompió en carcajadas. Eso fue un gran error por parte de este personaje pues cuando incluso las lagrimas le saltaban de la risa al ver los golpes que se metía la chica y lo patético que resultaba que le intentase derribar herida, de esta forma, de un descuido consiguió derribarlo cayendo este de espaldas con aquella chica encima. La chica hizo algo que verdaderamente le hizo sorprenderse en gran cantidad pero para el no fue algo que le importase demasiado, simplemente le sorprendió el hecho de que hiciera eso después de que ella se molestara por lo mismo, pues esta chica le devolvió aquel lametón a la cara. Esta estaba sentada en su abdomen cuando después de hacer eso se levantó para sentarse en aquel tablón en el que el se había tumbado antes.

Apenas nuestro personaje podía moverse aun por el dolor que se le había generado en la espalda por la caída, quejándose del dolor se arrastra contra la pared y apoya la espalda en ella, quedando sentado en el suelo y dice:

-¿Pero que demonios te ocurre?

Varios chasquidos sonaron de su espalda y este cerró los ojos, inclinó el cuerpo hacia atrás y un chasquido aun mayor resonó por toda la jaula, entonces el sintió un alivio bastante grande se paró a reposar en la misma posición en la que estaba sentado. No prestaba atención a los actos de la otra chica hasta que esta decidió hablarle para el responder:

-¿Y para que demonios quieres saberlo? Er…mis partencias… ¿Y las tuyas? Veo que estamos en las mismas condiciones así que no creo que puedas echarme mucho en cara.

Una persona de gran barriga apareció en el otro lado de la jaula, era el sheriff, y dijo algo que a decir verdad, apenas le importó a Siegel que se encontraba hurgándose entre los dientes con una de sus garras. El creía que de una forma u otra, no tardaría demasiado en salir pues siempre ha logrado escapar. Vio el enfado que la chica cogía y decidió responder a sus comentarios:

-Vamos ¿Mi culpa? Ves con mas ropa la próxima vez y no llamarás tanto la atención a gente como la que fue a por ti. ¿Y por que te molestan tanto sus comentarios? Es un barrigón que no hace otra cosa que soltar mierda por la boca, pasa de el.

Seguía acicalándose mientras pensaba como salir de ahí, recordando la gran panza del sheriff que tanta grima le generó que además se veía marcada por un gran cinturón…
Volver arriba Ir abajo
Sasha Sokol

avatar

Cantidad de envíos : 31
Fecha de inscripción : 04/04/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Sep 04, 2010 5:26 am


Aquel comentario fue lo último que hizo explotar el globo, Sasha le miró con rabia deseando matarle en aquel momento y por ello, bruscamente se levantó del tablón acercándose. Ya frente a él se atrevió a apoyar su pie contra el pecho de este al mismo tiempo que le decía:

- Primero guapito, no hables tanto que aquí el que va medio desnudo eres tú con ese cutre tapa rabos, segundo eh, la culpa es tuya que te has estado dedicando a ir robando a quien te entraba por los ojos y no estaríamos aquí si tu no me hubieras robado el medallón, tercero para que te enteres mis pertenencias me importan una mierda, las puedo recuperar en cualquier lugar fácilmente pero a Sokol no, así que hasta que no me devuelvas lo que es mío estas condenado de por vida ¿te ha quedado claro pasota? – Le comentó entre dientes con aires de superioridad mientras le iba empujando con el pie – Así que ya puedes estar bajando esos humos si quieres salir de aquí.

Dicho esto, se retiró del volviendo al tablón muy molesta y con cara de pocos amigos. Allí se mantuvo durante el resto del día sin volver a mantener palabra hasta que una oscuridad totalmente oscura nació.

Ya había llegado la noche y con ella la brisa alta empezaba a calarse por cada uno de los rincones de aquella pared, para el lugar en el que estaban, a ese punto donde las lunas estaban más altas reinando el cielo de los cielos, el frio se hacía notar… hacia frio, bastante frio y su pelaje no podía ocultarlo más, de una posición a otra se iba moviendo lentamente, sentada, tumbada, de lado, boca abajo, en el suelo, bajo el tablón, en una esquina, enrollada en si… mil y unas posiciones que tan solo podía aguardar el calor unos minutos. Solo había un lugar del cual la temperatura cálida nunca bajaría, pues se trataba del calor que desprendía el cuerpo de un ser vivo y el único que había en aquella prisión era nada más y nada menos que el sinvergüenza y atractivo hombre que se encontraba con ella totalmente pasota.

Lo peor, ya no era el frio, sino Morfeo haciendo su presencia como miles de ocasiones contadas a lo largo de su vida, ya estaba allí y quería llevársela a su mundo maravilloso donde todo era perfecto, donde un hombre le esperaría… pero el lugar… no era el mejor para poder realizar aquel acto. Tras muchos intentos por mantenerse despierta, al final cayó en los brazos de su viejo compañero dios del sueño, dejando poco a poco que su rostro en especial nariz se humedeciera con aquel aire aguaso tornándose fría al momento, al igual que su pelo y el resto del cuerpo como los pies y las manos.

Sin más remedio, se levantó casi sin poder moverse de los temblores que empezaba a tener dirigiéndose a casi pequeños pasos donde se encontraba él y allí acurrucándose justo a su lado, le abrazó tímidamente volviéndose a sumergir en un sueño profundo bien cálido
Volver arriba Ir abajo
Siegel

avatar

Cantidad de envíos : 65
Fecha de inscripción : 17/03/2010

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
0/1000  (0/1000)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El medallon   Sáb Sep 04, 2010 7:09 pm

Entonces sintió el pie de aquella gata en su pecho por el que Siegel pensó ¿De que va esta tipeja? ¿Qué se creído que es? Cogió con ambas manos su pie para que esta no la hiciera tanto daño al empujar su pecho, pues si hacía demasiada fuerza a este le costaba respirar. Poco a poco se iba quedando con la copla, osease, todo esto que le estaba haciendo se lo iba a devolver todo junto. Con cierta molestia y comenzando a estar harto escuchaba a la chica que pensaba que Siegel era fácil de mangonear pero por lo visto no sabía que este personajillo era intratable por mucho que se tratara de una mujer atractiva. Siegel tenía la ceja alzada mucho y la cabeza ladeada mientras escuchaba a esta mujer, cuando esta terminó de hablar quitándole el pie de encima nuestro querido personajillo no tardó en abrir la boca para contestarla rápidamente:

-¿Ah? ¿Si? Mira ignorante gatuna de tres al cuarto, mi estilo no te importa una mierda. Si robar robo por que gatas mimadas como tu van mostrando sus joyas tan a la ligera sin preocuparse por ellas y luego se quejan a papá cuando desaparecen, yo vivo robando ¿sabes? De algo tendré que comer. ¿Por qué iba a preocuparme por ese mísero colgante o lo que demonios fuese eso? Es problema tuyo haberlo perdido ¡Atente a las consecuencias gatita!

Luego vio que esta se dirigía al tablón en el que iba a dormir, Siegel no vio mal el hecho de quedarse a dormir por hoy sin pensar en como salir, pues ciertamente estaba bastante cansado. Siguió en la misma posición en la que estaba, sentado apoyando la espalda contra la fría piedra que ocupaba el lugar, cualquiera diría que sería imposible dormir así pero aun después de todo Siegel estaba tranquilo y ya estaba acostumbrado a pasar la noche en la calle aunque en esta incluso se pusiera a llover.

Eso es lo que hacía la necesidad a Siegel, el hecho de haber vivido casi sin nada a provocado que tenga grandes dotes de supervivencia. Poco después de caer dormido sin preocuparse por el frío que quebraba la sala, se despertó abriendo un ojo al notar que la gata que antes le daba patadas se había acurrucado a su lado, Siegel se quedó muy extrañado al notar su abrazo, la miró durante unos momentos y dijo:

-¿Qué se supone que estas haciendo?

Dijo interrumpiendo el silencio que había en la noche. Siegel no fue malo del todo pues supuso que fue debido a eso, aunque también supuso a causa de eso que era una niña mimada que estaba acostumbrada a dormir en camas de lujo con hombres de lujo y sabanas de lujo, osease todo de lujo. Siegel pasó un brazo por la espalda de la gata y la medio abrazó esperando su respuesta mientras la daba calor…

Muchas otras formas se le ocurrían para dar calor a una persona pero por el momento no estaba dispuesto a hacerlo…
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: El medallon   

Volver arriba Ir abajo
 
El medallon
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» LA MUERTE DE JACINTA RAMOS
» [Objeto de la loteria] el medallon

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Utopia Medieval :: Vσ Asтuя-
Cambiar a: