FORO CERRADO. comentarios y aclaraciones thunderstruck@hispavista.com
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse


Guia rápida
Reglas del Foro
Ayuda al usuario
Registro de avatares
Crea tu ficha
Aventuras disponibles
Razas
Compendios de Habildades
Afiliaciones

El contenido de este foro esta bajo registro de derechos, cualquier uso de este sin autorización del completo staff administrativo del foro esta prohibido, así mismo las creaciones de cada usuario son propias de ellos y queda prohibido hacer uso de estas obras particulares sin autorizacion del autor. El foro se reserva el derecho de admision.

Comparte | 
 

 El correr el tiempo

Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2
AutorMensaje
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Lun Jul 19, 2010 9:46 pm

Después del beso que le di a Roxanne en la mano, ella se levanto sobre la cama y tocando mi rostro con sus delicadas manos me dijo que curaría mis heridas, seguido de esto me dio un calido abrazo el cual correspondí de la misma manera tomándola entre mis brazos, volver a sentirla tan cerca de mi, su piel junto a la mía era un deleite para mis sentidos, pude por unos segundos disfrutar del aroma de su cabello.

Dijo que curaría mis heridas, pero las heridas de mi cuerpo ya no eran una molestia para mi, estar junta a ella calmo mi dolor, era algo inexplicable, estar junto a ella, tan cerca de su ser me relajaba y me daba una paz interna que jamás había experimentado, era como si la joven que tenia frente a mi espantara a todos los demonios de mi mente con tan solo una sonrisa.

La verdad no comprendía lo que me estaba pasando en mi mente solo estaba ella y nada mas, ella después de abrazarme bajo su rostro hacia me pecho y me siguió abrazando, sentir su respiración en mi cuerpo me estaba volviendo loco, una ansiedad enorme de besarla volvió a mi ser, no podía postergar mas este momento tenia que tenerla en mis brazos y besarla hasta perder la razón.

Este sentimiento se apodero de mi, talvez ni siquiera luche por reprimirlo la verdad este sentimiento me empezaba a gustar, Roxanne era diferente a las demás humanas ella no expedía ese olor que tanto odio de los humanos ella era especial diferente y eso me atraía mas a ella.

Sin siquiera decir una palabra aleje la cara de Roxanne de mi pecho y con mi mano derecha la tome delicadamente por el cuello y con mi pulgar acaricie su rostro, Rox me miraba fijamente con una sonrisa en su cara, lentamente acerque mi rostro al de ella y sin que talvez ella se lo esperara bese sus labio con delicadeza a diferencia de aquel beso robado este fue mas prolongado, me dedique a disfrutar cada segundo de sus labios con mi otra mano la abrase y lentamente la acerque a mi cuerpo.

Era un deleite para mi, su cuerpo estaba tibio, tanto como el agua con la que había tomado aquel baño uno minutos atrás, ya estando mas uno junto al otro la abrase con mis dos brazos y mi beso fue un poco mas apasionado y con mis manos acaricie su espalda desnuda, su piel era tan suave como la de su cara era obvio que Roxanne era una joven que cuidaba mucho su piel.

Sin darme cuenta y en medio de la pasión de aquel beso ya me encontraba con ella sobre la cama de aquella habitación no pretendía propasarme ni hacer algo a lo que ella no estuviera dispuesta a hacer, así que me dedique solo a desfrutar de sus labios y acariciar las partes de su cuerpo que se encontraban descubiertas.
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Miér Jul 21, 2010 12:29 am

Ella los observo desde la ventana. La mujer, de cabellos rojizos y mirada penetrante, estaba furiosa. Joanna se mordió el labio inferior, suspirando profundo. Solo era de esperar, sabía que ese hombre era un hijo de Bairack… lo sabía con todas sus fuerzas y aprovecharía eso.

Su abrazo si sintió protector, cálido y suave. No sé que me estaba pasando, jamás había experimentado esa emoción. No era si Sagatho me parecía guapo o no, si era musculoso o delgado, ni siquiera si alto o bajo… más bien era algo en mi pecho, en mi interior.


En aquel abrazo cálido que le di, abrí los ojos, mirando hacia la ventana. Entonces, unos segundos mi mirada de un color verde brillante se encontró con aquellos ojos rojos, carmesí que nos observaban. No dije nada, pero… si lo sentí. Fue un impulso a hacer lo que ella quería y, yo sabía que era lo que deseaba. Tenía que mirarle a él a los ojos y pasarle la orden, directa y sencilla. No me di cuenta de que servía de conducto para una especie de hechizo entre Lords, ni siquiera me detuve a pensar en que quizá, ella era mala y nos quería lastimar. No, yo era muy influenciable.

Alejo su cuerpo suavemente del mío, tomando mi rostro con su mano derecha. No noto el brillo que comenzaba a esfumarse de a poco, yo le sonreía como siempre, inocente y pura… su pulgar acaricio mi mejilla y sus labios se acercaron a los míos, en un beso cálido y suave que tomo más tiempo aun que el anterior. Delicado y delicioso… despertando algo que no había sentido antes.

Sentí sus caricias en mi cuerpo, sus brazos tocar la piel de mi espalda, recostándonos sobre aquella cama, en medio de una pasión que comenzaba a desbordarse… aquel beso aun no se separaba cuando el acariciaba las partes de mi cuerpo no cubiertas y parecía desear ir por mas… en ese momento, me separe de el suavemente, mirándole a los ojos. Estos ya no eran vivaces, ahora, su matiz era oscuro.


Susurre con una voz suave, casi como una orden proveniente de la misma lady oscura hacia él, una especie de hechizo, algo parecido a la dominación mental pero con una influencia de Bairack.


-¿así se rebaja un hijo del mal? Ante unos ojos bonitos y un delicioso cuerpo? Levántate mal que llevas dentro, toma lo que deseas de esta mujer sin pedir permiso… y luego mátala… hijo del mal, no rechaces tu naturaleza… -

Colocando las palmas de mis manos sobre su rostro, traspase aquel contacto de ella, un hilillo rojo se conecto de mi mirar al suyo, desapareciendo después de unos segundos. Proseguí, en un último susurro.

-¿porque te esmeras en que esta zorra te acepte? Simplemente toma lo que desees… su cuerpo te pertenece…-
Cuando aquel efecto paso, me sentí mareada, sin recordar lo que había dicho o hecho. Lo mire sobre mí, respirando pesado.

- ¿Sagatho… que haces?-
Pregunte atontada… teniéndole sobre mi… era una sensación si bien, no mala, tampoco era demasiado cómoda, especialmente porque… no estaba segura de lo que sentía.
Volver arriba Ir abajo
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Miér Jul 21, 2010 7:09 pm

Sumido en la pasión de aquel beso solo una cosa me llamo la atención Roxanne miraba despistadamente hacia la enorme ventana de aquella habitación, yo en medio de la excitación no le preste mucha atención seguí disfrutando cada momento de la piel de Roxanne, era simplemente algo sublime era algo que deseaba mi ser.

Sin ningún motivo y de la nada Roxanne se detuvo y me miro fijamente con una mirada extraña se me quedo viendo directo a los ojos, yo la mire encantado tal vez Roxanne daría el segundo paso y aria de la noche algo inolvidable ella se acerco lentamente hacia mi rostro, en verdad pensé que me besaría pero no justo frente a mi se detuvo y empezó a mormurar algo que me perturbo.

-¿así se rebaja un hijo del mal? Ante unos ojos bonitos y ¿un delicioso cuerpo?

Estas palabras... fuero directo y sin escalas a mi corazón, no lo podía creer esas palabras casi burlonas de Roxanne perturbaron mi mente no lo podía asimilar como una persona a la que le había salvado la vida me podía decir eso, ¿acaso todo era yo solo un juego para ella y esta se burlaba de mi por haber caído ante su seductora figura? No lo pensé un segundo mas era obvio que la mujer que estaba sobre mi solo era una humana mas que se creía superior a los demás, me había equivocado de nuevo.

Tome a Roxanne fuertemente de sus brazos introduciendo uno de mis dedos sobre una de las vendas que ella tenia en la parte alta de su codo y la jale a un lado para poder posarme sobre ella. Estando yo un Lord de buen tamaño sobre el cuerpo herido de la joven la mire directo a los ojos ella me seguía viendo con una mirada perdida y aunque mi dedo lastimaba una de sus heridas parecía no molestarle pero no le puse mucha atención a esto mientras la miraba el semblante de mi rostro cambio y una voz en mi interior me dijo.

-Levántate mal que llevas dentro,
Aquellos demonios internos que la joven había espantado de mi mente habían regresado y estaban furiosos.

-toma lo que deseas de esta mujer sin pedir permiso.

La lujuria de mis demonio esta al tope me pedían tomar el cuerpo de la chica para que esta aprendiera a respetar a las demás razas, tome fuertemente a Rox de sus brazos mi dedo cada vez penetraba mas en la herida de Roxanne que aun parecía estar muy tranquila con una mirada perdida sin mostrar dolor, solo una cara pálida y unos ojos por demás dilatados lo siguiente que mis demonios me decían fue lo que mas retumbo en mi cabeza.

- y luego mátala… y luego mátala…!Y LUEGO MATALA!!…

mis ojos cambiaron de color una estela azul salía de ellos estas tres palabras hacían en mi mente un tremendo eco ensordecedor, tenia que vengarme, nadie jugaría conmigo menos un humano, la tome fuertemente y empecé a agitarla bruscamente tomaría a esta chica y después de saciar mis deseo, le cortaría todo su cuerpo con heridas pequeñas y la golpearía con mis puños hasta verla desangrarse y verla dormir el sueño eterno, yo Tan sólo quiero verla llorar, tan sólo quiero oírla gritar, Yo… yooo

¡Tan sólo quiero que su alma no vuelva ha ver la luz del sol!

Spoiler:
 

Aun y cuando Roxanne estaba sumida en esa mirada perdida me precipite a desnudarla tomaría su cuerpo y la haría pagar por jugar con mis sentimientos, tome uno de sus pechos de una manera muy brusca y destroce su sostén sus pechos quedaron al descubierto y juro por mi dios que ni los mire solo quería besarlos y morderlos hacerla sentir dolor, pero algo en mi interior me detuvo, ¿Qué estaba haciendo? Por más vil y malvado que sea jamás había abusado de una dama de ninguna raza. Me detuve por unos segundos no podría hacerle esto a Roxanne no depuse de aquellos primeros besos donde mi cuerpo siento algo por ella, me lleve las manos a la cabeza desesperado por lo que había echo y mis ojos volvieron a su estado normal.

-hijo del mal, no rechaces tu naturaleza… -

No, no, esas voces seguían en mi mente algo hablaban en mi interior algo mas fuerte que yo, ¿acaso era mi dios que me hablaba? No lo entendía jamás había podido realizar un enlace con Bairack ¿acaso realmente era el quien me hablaba? Me detuve unos segundos pues no quería seguir lastimando a Roxanne saque mi dedo de su herida que sangraba aun mas abundantemente que cuando estaba recién echa.



-¿porque te esmeras en que esta zorra te acepte? Simplemente toma lo que desees… su cuerpo te pertenece…-

Esa voz seguí insistiendo y sin poder mas pelear con ella caí en su corrupción, yo era un Lord oscuro y esta humana se había burlado de mi, desde luego que la haré pagar como a todos aquellos que se han propasado o aprovechado de mi por ser amable con ellos, mis ojos se volvieron a cegar aquella estela volvió aun mas brillante que antes.

Roxanne cerro sus ojos y se desplomo creo que talvez el haberse aguantado el dolor que mi dedo le hacia a su herida la hizo desmayar unos segundos, no la golpearía o le haría daño estando inconsciente espere unos momentos a que ella despertara y que al abrir sus ojos empezara su sufrimiento la torturaría de tal manera que deseara que la mate lo mas rápido posible.

Cuando ella por fin pudo abrir sus ojos yo me encontraba sobre ella dejando todo mi peso sobre ella para que no pudiera moverse.

- ¿Sagatho… que haces?-

Me pregunto las muy tonta de una manera como si no entendiera lo que estaba pasando tome sus brazos y los apreté para que sus heridas se abrieran de nuevo y ella dio un fuerte grito de dolor, ella estaba desesperada por levantarse y salir corriendo de ahí, pero desde luego no se lo permitiría, en mi mente solo había furia, ira y dolor, estos sentimientos afloraban mi poder mental, ella forcejeando hizo algo de lo que seguro se arrepentiría, rogando que la soltara me miro a los ojos.

Seguido de esto solo le dije.

- Ahora aprenderás a nunca ver a los ojos a un Lord como yo.

Mis ojos penetraron su mente en ella vi uno de los anhelos que Roxanne tanto deseaba, y valla que me aprovecharía de el, me intruje en su mente y desde ahí empezaría mi venganza.

Cree en su mente una ilusión tan hermosa, tan divina, un arte para mi, el Sadismo.

Pude hacer ver a Roxanne en su mente la mejor de mi ilusiones, la situé en un hermoso paisaje a las afueras de su cuidad hogar donde sus padres la esperaba con los brazos abierto ella corrió tras ellos para estrujarlos y contarle a sus padres todo lo que ella había vivido en sus viajes por el mundo pero mientras mas corría mas se alejaban sus padres nunca llegaría siquiera a tocarlos.


Cuando ella se canso de correr callo al suelo y levanto la vista para seguir viéndolos, de entre las sombras aprese un Lord, ese Lord desde luego era yo, camine hacia sus padres y me pare justo frente a ellos su madre era una belleza y su padre ya pintaba algunas canas, tome mi mandoble y con el atravesé el cuerpo del viejo sin retirar mi enorme hoja de metal introduje en el suelo su empuñadura para dejarlo empalado para que este sufriera cada segundo como al quererse liberar, el mismo se introducía mas el filo del mandoble, sus gritos de dolor eran himnos de armonía para mis oído mira mis ojos miraron a Roxanne para asegurarme que siguiera viendo como torturaba a sus padres.

El viejo grito asta el ultimo momento y mi objetivo ahora era su madre, la golpe en el estomago fuertemente dejándola sin respiración y callo al suelo, tome mi daga y con ella corte asta el ultimo trozo de carne de su cuello y tome su cabeza de los cabellos y la alce mostrándosela a Roxanne que para entonces se encontraba en el suelo llorando, di una de mis carcajadas mas malévola y deje caer la cabeza de su madre, justo antes de que esta tocara el suelo la patee para que esta saliera volando por los aire y cayera justo enfrente de Roxanne la cabeza de su madre quedo con la mirada hacia ella y esta cabeza le hablo a Roxanne y con una voz muy clara le dijo.

-Por que volviste maldita solo trajiste la desgracia a nuestra vida.

Seguido de esto la cabeza exploto frente a Roxanne y los restos de ella salpicaron su rostro, cuando ella levanto la vista yo ya estaba frente a ella y me incline para estar a la altura de su cara, de mi boca salio una lengua por demás sobre natural y demoníaca, que lamió las mejillas de la humana.

- Valla que delicia nunca pensé que tu piel pudiera saber más deliciosa. Muahahahaha.

La joven solo se llevo las manos a la cara y dio un tremendo grito, seguido de esto cerré mi puño y lo revente en la cara de la chica, la ilusión había terminado.

De vuelta en la habitación me pare junto al cuerpo de Roxanne que se encontraba en shock debido a mi ilusión la tome con tal fuerza y la avente contra el sofá de la habitación ella callo de espalda quedando con la vista al techo de la habitación, camine por mi daga para hacerla sufrir físicamente esta ves no seria una ilusión en verdad la lastimaría y tomaría su cuerpo para mi y después matarla de una manera que ni su alma tendría descanso. Lentamente me fui acercando a ella con mi daga en la mano.
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Miér Jul 21, 2010 9:59 pm

Aun con la mirada perdida, sumida en aquel hechizo, el me tomo fuertemente de los brazos, introduciendo uno de sus dedos sobre la venda en la parte superior de mi codo, halándome hacia un lado. Quedando sobre mí, estando indefensa ante él. Me miro directo a los ojos, lastimaba mi cuerpo y, dolía, bastante, pero no podía hacer nada, era como si algo me inmovilizara.

Me tomo fuertemente, mas aun de lo que ya me sostenía y mis heridas comenzaron a sangrar, no fue suficiente para sacarme del trance, uno de sus dedos abrían mas la herida, hurgando en mi carne. Sus ojos cambiaron de color y entonces un pánico interior se apodero de mi, de pronto estaba desnuda, ante el… tocando mis pechos de forma brusca, se detuvo de pronto. Mentalmente di gracias, aunque no sabía que me pasaba, recordé la mirada de esa mujer, ella tenía que ver en todo el asunto, y ahora Sagatho estaba furioso conmigo.

Saco su dedo de mi herida y, sentí alivio. Hubiera podido decirle gracias, de no ser porque aun tenía mensajes que dar. Cuando pude volver en sí, abrí los ojos, sobre él, su peso me sofocaba de forma que no podía respirar bien, le pregunte que hacia… con lagrimas en los ojos. Me dolían los brazos y sangraban nuevamente. Mi labio inferior tembló al mirar su furia.

-BASTA!!-


Grite, sintiendo como presionaba en mis heridas, abriéndose, di un grito de dolor, desesperada, intentando empujarle, mientras mis ojos se llenaban de lagrimas. El dijo que aprendería a no ver nunca los ojos de un lord.

-pero… Sagatho… tú eres… bueno… y…-


Sus ojos quedaron clavados en los míos como estacas. Mis anhelos, mi amado sueño, el de ver a mis padres… de pronto sonreí. Era un hermoso paisaje realmente, mis padres ahí estaban. Con una sonrisa inocente, grite.

-madre!!!!-


Creía que era un mal sueño. Corrí hacia mis padres, les contaría todo lo que había vivido… estaban lejos. Tropecé de pronto con algo, cayendo de rodillas… al levantar el rostro de entre las sombras surgió alguien. Sagatho… Di un grito de dolor, estirándome hacia ellos mientras lloraba desesperada, al ver como ese hombre traspasaba a mi propio padre con su mandoble. Me levante, respirando agitadamente, gritando que parara. Sentía como si mi propio corazón fuera a estallar…

Mi madre… mami… no, por favor a ella no… el llego hacia mi madre, haciéndola caer. Tomo su daga, separando la cabeza de su cuello. Di un paso hacia atrás, cayendo de sentón, con las manos cubriendo mi rostro horrorizado… entonces arrojo la cabeza hacia mí, la cabeza mirándome fríamente hablo.

-Por que volviste maldita solo trajiste la desgracia a nuestra vida.

Me lleve las manos al rostro, sintiendo como rastros de sangre caían sobre mí. No dejaba de gritar que parara… levante la vista a Sagatho, llorando, jamás mi rostro había demostrado tanto horror, miedo y furia a la vez.

-NO TE HICE NADA! PORQUE LOS MATASTE… SAGATHO, YO TE QUERIA!-

Se acerco a mí, su lengua crecida de más, lamio mi mejilla…. Diciendo que jamás podía creer que mi piel pudiera saber tan deliciosa. Le mire, con poco brillo en los ojos, llorando. Tartamudee, apenas respondiendo.

-yo… te quería…-

Mi voz temblorosa, de pronto todo cambio. Estaba yo aun sobre la cama, mirando hacia la nada, recordando esas palabras de mi madre. “maldita, maldita” mientras lloraba en silencio… entonces sentí que me arrojaba contra el sofá, haciéndome regresar a la realidad. Le mire, temblando… mis brazos volvían a sangrar. Gire el rostro y la mire, ahí estaba esa mujer… levante el dedo índice, señalándola temblorosamente… luego dirigí mis ojos a Sagatho, intentando hacer contacto con el visualmente…

-te queria... te queria...-


Dije temblando, me puse de pie con trabajo, las lagrimas corriendo por mis mejillas al igual que la sangre por mis brazos, gotas carmesí llegaron al suelo de madera, casi podía oírlas goteando una a una… ladee la cabeza, dejando de señalar a aquella mujer.

-es… no… tiene caso-

Murmure, sin poder defenderme más. No tenía nada que pudiera salvarme, nada. Entonces lo entendí. Sagatho no me quería, creo que ni siquiera le agradaba… me había salvado solo porque luego querría torturarme. Trague saliva, hablando.

-no creí que hubiera gente tan mala en el mundo! Por un momento pensé… que tal vez todos tenían bondad dentro de si… Me salvas la vida para luego matarme! Para después enseñarme todas esas cosas y… -

Me dolía, todo, el cuerpo, la mente, el corazón. Me lleve las manos al pecho, desnudo, que respiraba con agitación, desplomándome hacia atrás, aun despierta, mas mirándole con terror. Moriría, moriría ahí mismo… a manos del hombre que había robado mi primer beso.
Volver arriba Ir abajo
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Jue Jul 29, 2010 5:23 pm

Camine lentamente hacia donde Roxanne había caído después de que la arroje, apretando con furia la empuñadura de mi daga, ella lentamente su puso de pie, me asombro que aun con sus heridas y aquel shock producido por la mirada mortal que utilice con la joven, sus ojos se llenaron de lagrimas y la sangre de sus heridas era algo abundante, me alegre de que se pusiera de pie así podría seguir con mi venganza.

Una mirada y unos ojos de tristeza se pintaron en la cara de Roxanne era la primera vez que la veía en ese estado desde que la conocí, ella levanta su mano ensangrentada y apunto con ella hacia la ventana en ella estaba un mujer muy misteriosa por los rasgos de su cara muy parecidos a los míos, me pregunte si acaso ella era una Lady oscura, jamás había visto a otro ser de mi misma raza.

Esta mujer se dio cuenta que la mire y dio una enorme carcajada me quede atónito su voz era la misma que escuche de los labios de Roxanne mi mente me daba vueltas no lo podía asimilar.

¿Acaso esta mujer de mi raza había utilizado sus poderes otorgador por Bairack para hacerme una mala jugada con Roxanne?

Volvi a mirar a Roxanne que en un tono extraño repetía

-te queria... te queria...-

Me decía esto mientras seguía apuntando hacia la mujer que se encontraba en la ventama, lleve mis manos a mi cabeza, no lo comprendía, acaso había caído en las manos de algún poder mental, en mi cabeza podía seguir escuchando aquellas voces que me decían que acabara con Roxanne que la ultrajara y que la matara, pero algo mas poderoso me detenía algo que no comprendía.

Por mi dios que no comprendía lo que estaba pasando, pude ver mi reflejo en el espejo de la habitación y lo que miraba en el me asqueo por completo, ese lord que estaba ahí parado semidesnudo con una daga en su mano y frente a el una joven humana indefensa, herida e inocente.

Mis ojos dejaron de emitir aquel brillo azul que me caracteriza mi mente estaba demasiado perturbada como para mantener el control de mis poderes, deje caer mi daga y me deje caer de rodillas frente a Roxanne la verdad las palabras se fueron de mi boca, estaba arrepentido de lo que había hecho, al verme en ese espejo solo pude ver aquello que tanto odio.

-no creí que hubiera gente tan mala en el mundo! Por un momento pensé… que tal vez todos tenían bondad dentro de si… Me salvas la vida para luego matarme! Para después enseñarme todas esas cosas y…


Roxanne me dijo estas palabras, pude notar como las fuerzas de su cuerpo se estaba acabando, fui demasiado cruel y sádico con ella esa ilusión fue demasiado, nunca había utilizado mi poder de esa manera tan ruin y malvada, el arrepentimiento me estaba matando, no sabia como reaccionar ante aquella situación, una simple disculpa seria por demas estupida después de todo lo que había hecho.

Me arrastre arrodillado frente a Roxanne, tome la daga que se encontraba en el suelo de aquella habitación ensangrentada, al estar frente a Roxanne tome mi daga y la puse justo sobre mi corazón, ese seria mi remedio, mi forma de decirle a Roxanne cuando lo sentía y sobretodo, mi tremendo arrepentimiento y devoción a ella. Tome una de sus temerosas mano y la puse en la empuñadura de mi daga.

- Roxanne no ay palabras con las cuales pedirte que me perdones, el arrepentimiento que siento en este momento es indescriptible fui manipulado mentalmente y eso para un Lord es lo mas humillante que nos pueden hacer, te pido que acabes en este momento con mi vida, no merezco vivir después de todo el daño que te e hecho, estuve apunto de convertirme en aquello que tanto odio, eso me rompe el alma y el corazón.

Tome la otra mano de Roxanne y la guié hacia la empuñadura de mi daga para que con ambas acabara con mi vida mas facil.

- Anda Roxanne, acaba con mi vida, quiero irme viendo tu hermosa mirada.

Le ayude un poco precionando la daga contra mi pecho, un pequeño hilo de sangre comenzaba a brotar.
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Jue Jul 29, 2010 11:03 pm


Sus ojos, me daba pavor mirarlos. Aquel matiz azul que me había hecho sentir como la persona más sola del planeta. Desafortunada y destruida por dentro… aun la escena de mis padres rondaba en mi cabeza. Mis heridas dolían, sentía que mis fuerzas se agotaban. Era como dejar que la vida se te escapase entre los dedos, aferrarla fuertemente y no poder hacer nada. Temblaba de pies a cabeza, respirando pesadamente.

Cuando se acerco más a mí, yo seguía apuntando hacia la ventana. Vi como miraba a la mujer, que al acto, se desvaneció en el aire, para ella, su trabajo había surtido efecto, era hora de la fase dos. Más esa tendría que ser por la mañana, cuando se dedicaran a desayunar.
No dejaba de repetir que lo quería. Cuando le vi avanzar, juro que entre en pánico, tirándome de espaldas en el sofá, cerrando los ojos con fuerza, tratando de alejarme mentalmente de la situación, pero seguía viendo aquellas imágenes. Los abrí, obligada por mi propio miedo, gruesas lágrimas rodando en medio de sollozos.

Me di cuenta de que se miraba en el espejo. Temí que fuera a planear algo mas, temblaba, por la diosa de la bondad, nunca había sentido tanto pánico… de pronto sus ojos se tornaron normales. Cayo de rodillas, me pregunte qué haría… se arrastro hacia mí, yo aun sentada, mirándole con miedo. Tomo la daga y no pude evitar exclamar.

-no me mates… por favor…-

Con una voz temblorosa, quebrada. Tomo una de mis manos, colocándola sobre la empuñadura de la daga. ¿Me haría matarme a mi misma? Eso era… extraño. Mas cuando la coloco sobre su pecho, diciendo aquellas palabras. Mis ojos se clavaron en los de el unos segundos, llenos de lágrimas que no corrían solo por la sorpresa. Dijo que se había sentido humillado… que lo matara. Ambas manos sobre el puñal, yo sin poder dejar de temblar.

Dijo que quería irse viendo mi hermosa mirada… la sangre de mis brazos se mezclaba con el sudor de mis manos al sostener aquella arma. Acabar con la vida de un hombre que me ha torturado. Venganza, tomarla en mis manos tan delicadamente… y llevarla a cabo. Las imágenes de mis padres muertos, las heridas, el llorar y sentirme desprotegida… una sensación de poder me embargo. El estaba a mi merced. Sentí una voz susurrante que me pedía que lo matara…

Pero esa no era yo. Mis manos flaquearon, la otra voz, aquella fuerte que se sembraba en mi pecho, gritaba que me detuviera. ¿Qué creía que hacia? Jugando a la vida… además, podía ver el arrepentimiento en su mirada. Estúpida seré, naci siendo tonta y moriré por tonta, no podía, no sabía pagar con la misma moneda… abrí mis manos, dejando caer la daga al suelo.

El metal resonó en el piso de madera, mis ojos lloraban silenciosamente. No dije nada, sentí que mis rodillas flaqueaban… contrario a cualquier acto que podría haberse llevado a cabo, le abrace. Arrodillado, me llegaba a la altura del pecho aproximadamente. Solo me encorve un poco, abrazándole con fuerza.

-no… no podría… tomar tu vida… -

Dije en un tono de voz que se apago a la última palabra. Cerré los ojos, sintiendo que se me iba el aliento, le abrace con más fuerza aun, manchando su cuello con mi propia sangre. No sé, díganme idiota pero… no podía tenerle odio a ese hombre. Creo que no podría tenerle odio a nadie, no entendía esa sensación. Me daba la idea de que él estaba arrepentido… bien podría tornarse de nuevo violento y matarme pero, como dije, estúpida naci, estúpidamente moriré. Estaba entre consiente e inconsciente. Demasiada sangre pérdida en poco tiempo, pero si sabía bien lo que decía.

-Sagatho… te perdono-

En un último resquicio de voz, temblosa y débil, me desvanecí entre sus brazos, sin poder sostenerme más. Estaba realmente agotada, creo que ya ni mi mente trabajaba como para tener pesadillas…
Volver arriba Ir abajo
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Lun Ago 16, 2010 8:00 pm

Estando frente a aquella hermosa dama que había lastimado tanto me decidí a entregarle mi vida pude ver como sus ojos me vieron con odio por unos segundos, eso me partió el alma, pero que mas podía esperar había echo de ese día un infierno para ella, se aferro de la daga que estaba en mi pecho y por un momento pensé que mi vida acabaría en ese lugar.

No puedo decir que no sentí miedo, jamás lo demostré en mi cara no cerraría mis ojos pues quería llevarme su cara pintada en mis últimos recuerdos, quería ver con mis ojos como aquella hermosa humana acabe con mi vida. En sus ojos me vi reflejado en ella había algo de venganza, ella lo haría sin dudar introduje un poco mas la daga que se encontraba en mi pecho sobre mi corazón, un hilo de sangre ya escurría por mi cuerpo.

Solté sus manos esperando mi final, ella me miro a los ojos y su estela cambio por completo dejo caer el arma y me abrazo, por mi dios que no lo esperaba después de que la trate tan mas y casi la termino matando ella no pudo, se lanzo sombree mi diciendo que me perdonaba, jamás espere escuchar esto, pensé que ella me odiaría eternamente después de matarme, sus brazos ensangrentados se desplomaron ella dejo de abrazarme y su cuerpo callo en mis brazos.

Roxanne estaba demasiado herida, su cuerpo sangraba y ya no tenia con que parar sus hemorragias decidí recostarla en la cama y colocarme mi armadura de nuevo, estaba algo asustado la cama de aquella habitación se encontraba empapada de sangre las cobijas y sabanas estaban teñidas de un color carmesí, me vestí lo mas rápido que pude solo deje descubierta mi cara y la cota de malla la deje sin amarrar. Tome a Roxanne en mis brazos y la saque de aquella habitación.

Baje las escaleras con precaución no sabia si los licántropos estaban esperándome o si la dama misteriosa se encontraba aun cerca del lugar, camine entre el destruido piso de la posada y pude llegar sin problema a la salida, en las afueras de la taberna no había ningún alma todos seguían guarecidos en sus casa. Roxanne seguía inconciente en mis brazos y comencé a preocuparme por ella, me sentía tan mal al pensar que yo seria el responsable de lo que le pasara a Roxanne.


Pude ver a Invencible que aun se encontraba amarrado en las afueras de la taberna el estaba algo inquieto, tal vez el sentía mi desesperación, el no era solamente mi caballo era mi único amigo y el único ser en el cual confiaba desde pequeño nunca me separe de el, en mi desesperación rompí la riendas de Invencible no tenia el tiempo para desamarrar el nudo especial con el que solía sujetar a mi corcel para que no fuera victima de los bandidos, tome a Roxanne firmemente y la subí al lomo de invencible, tenia que buscar ayuda yo solo no podría curar a Roxanne tenia que encontrar un lugar donde la pudieran atender subí junto con ella al lomo de mi corcel la recosté frente a mi con la vista hacia mi.

Le di la orden a Invencible para que este empezara su galope y buscáramos ayuda, en ese momento pensaba vagamente en la mujer esa lady que había causado todo este problema, no dejaba de pensar en el por que lo había echo ¿cual era su fin?, pude ver a lo lejos de unas tres calle como una señora entraba corriendo a su hogar, pude ver como el humo de su chimenea salía señal de que en ella había gente y que talvez ahí podrían ayudarme.

Apresure el paso de Invencible tenia que llegar antes de que la mujer cerrara la puerta con llave, pues con seguridad no le abriría a un extraño armado y con su vestimenta de guerra. Antes de llegar le grite a la señora.

- Por favor señora deténgase, necesito su ayuda mi acompañante esta muy mal herida y necesito de su asistencia.

La señora me miro por segundos y no dijo ni una palabra esta solo entro a su vivienda y pude escuchar el cerrar de sus candados, en verdad estaba desesperado talvez no encontraría quien me ayudara y Roxanne moriría en mis brazos. No tuve alternativa no tenia el tiempo de seguir buscando llegue asta el portal de la casa y me baje de mi caballo, el resonar de mi armadura asusto a la mujer, talvez pensaba que era uno de los matones que estaban atormentando la cuidad, golpe la puerta con fuerza y seguía gritando por ayuda.

Alcance a escuchar el grito de niños asustados que provenían de la casa, era mas claro para mi que ahí vivía una familia y que ellos deberían tener lo necesario para curar a Roxanne.

Era hora de empezar a actuar después de tanto gritar por ayudar decidí utilizar mi mente.

- Ayuda por favor señora, soy un viajero y necesito su ayuda..

No pare de hablar cuando la voz de la mujer me interrumpió.

- Marchaos de aquí señor aquí solo vivimos mis hijos y yo, no le hemos hecho nada malo por favor márchese, no nos haga daño se lo suplico.

Decidí jugar un poco con la mente de la mujer necesitaba ayuda y aria todo por obtenerla incluso engañarla o entrar a la fuerza y tomar lo que necesitara.

- Mujer ayúdenos por favor mi mujer y yo somos viajeros y un horda de lobos ataco a mi esposa y necesito urgentemente de su ayuda se lo suplico.

La mujer tardo un poco en contestarme pensé por segundo que ya simplemente me estaba ignorando, fui a donde estaba Rox y me cerciore que aun respirara y se encontrara bien tome su mano y ella la apretó un poco,

- ¿su mujer esta muy mal herida? Anda te dejare pasar solo debes darme tu palabra que estando ella bien se largaran de aquí y no dirán que los ayudamos, además por favor deja tus armas en el caballo.

Desde luego que no lo pensé dos veces rápidamente guarde mi mandoble en las bolsas de Invencible, desde luego aun llevaba mi daga escondida en mi armadura, Baje a Roxanne con mucha delicadeza de la espalda de Invencible y me pare junto a la puerta de la vivienda de la mujer, pude escuchar como ella quitaba los cerrojos de la puerta fácilmente pude contar unos 5 cerrojos, en este pueblo Vivian con mucho miedo e inseguridad.

Al entrando en aquella humilde morada le agradecí a la señora por su hospitalidad.

Me adentre en su casa una choza se podría decir era un hogar por demás humilde, el piso de aquella morada era la misma fría tierra del pueblo, los pocos muebles que adornaban su casa eran casi inservibles, en ella habitaban 4 personas, la mujer que parecía tener unos 50 años y sus tres hijos, uno de ellos era mujer, el mayor era apenas un joven y un niño pequeño, ellos dormían en el suelo no tenían camas solo unas viejas cobijas tiradas en el suelo ahí recosté a Roxanne quien parecía estar recuperando algo de color, su heridas ya no sangraban tan abundantemente como antes.

Cuando recién acosté a Roxanne la mujer ya venia con una jarra de agua y unos pedazos de tela, ella comenzó a limpiar las heridas de Roxanne con mucha cautela el mas chico de sus hijos podría decir que tenia unos 10 años empezó a colocar las vendas alrededor de las heridas que su madre ya había limpiado, la niña se acerco a mi y me pregunto si yo era un guerrero, solo asenté con mi cabeza, después me comento que su padre también había sido un guerrero pero que el murió en una guerra civil que había tenido lugar hace ya varios años me dijo que ella no lo logro conocer pero que su madre le hablaba mucho de el.

La verdad no quise ser grosero pero no le estaba poniendo atención a la niña, en mi mente solo estaba Roxanne y la mujer que me había provocado lastimarla, me dirigí a la señora.

- Disculpe mujer pero que demonio es lo que pasa en este pueblo, parece que aquí viven bajo el yugo de alguien.

La señora no me contesto solo me miro unos momentos y siguió su labor curando las heridas de Roxanne.

Pasaron varias horas y los niños se fueron a dormir era curioso, pero los dos niños pequeños se durmieron junto a Roxanne que ya se miraba algo mejorada, el mas grande de los niños se fue a dormir junto a la chimenea, la señora y yo estábamos sentados en la mesa que se encontraba en el centro de la morada, ella saco un pan duro que tenia guardado y me sirvió una bebida caliente que tenia un sabor algo dulce como una mezcla de leche con azúcar de caña.

- Disculpa si fui descortés al no contestar tu pregunta pero no me gusta hablar mucho de ellos menos frente a mi hijos. Pero lo que vivimos aquí es un infierno, tenemos muchos años viviendo bajo los caprichos de una mujer, una Lady oscura por demás perversa.

La descripción que me dio de ella era justo la que había visto en la ventana de aquella habitación y me intereso aun mas lo que ella me decía, me dijo también que ella gustaba de sacrificios y de matar guerreros que viajan por estas tierras.

- No tenga cuidado supe interpretar su silencio, pero dígame mas donde puedo encontrar a esa mujer.


- No sabría decirte exactamente y yo te recomiendo que cuando tu esposa se mejore te marches de aquí por alguna razón hoy ella esta demasiado molesta como para recibir visitas.

Terminamos de comer aquel pan, y me ofreció una frazada me dijo que donde me sintiera mas a gusto podría tratar de dormir, me sentí comodo en este lugar, no me sentía inseguro y procedí a quitarme mi armadura, me recosté junto al joven cerca de la chimenea y me decidí a descansar un poco talvez mañana podría esclarecer mas mis dudas, no dejaba de pensar en la reacción que tendría Roxanne en la mañana después de todo lo que paso…
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Dom Ago 22, 2010 12:51 am

Cerro el los ojos y un hilillo de sangre resbalo donde la punta de la daga yacía. Mas contrario a lo que se pudiera creer… no le mate. Caí entre sus brazos, sumiéndome en un especie de trance, donde no dormía, pero si soñaba. En aquel estado de inconsciencia forzada, puesto que mi cuerpo no podía aguantar más.

No sentí cuando me levantaba en brazos. Mentalmente, me encontraba sentada en aquel campo de flores amarillas que tanto amo y me encanta. Es como… mi sitio seguro, donde no hay muerte, guerras o dolor… ahí, donde mariposas se levantan y alzan el vuelo de múltiples colores gráciles, estaba yo.
Cerré los ojos, levantándome, mientras daba varios giros juguetones, el vestido blanco, de falda con holanes y tirantes se alzo con la brisa de mis movimientos, sonriente, el cabello se agitaba en una escena que, desee el pudiera verme… el

Recordé a Sagatho. Me detuve, dejándome caer hacia atrás, mirando hacia el cielo que se movía lento e impávido. Mis ojos se cerraron unos segundos, al hundirme entre las margaritas y rosas de color amarillo brillante, miles de mariposas se levantaron cubriendo el cielo, oscureciéndolo. Abrí mis ojos y estaba envuelta en una sombra negra, mire hacia todos lados, espantada y sorprendida, ¿Quién osaba en adentrarse en mi mundo? El.

Lo vi saliendo de entre las sombras, una aura blanquecina le cubría de forma que podía verlo claramente. En esos momentos, yo me encontraba sobre el lomo del caballo. Sin saberlo, uno de mis brazos se movió débilmente, encontrando el torso de Sagatho al que se aferro apenas con fuerza, mientras el mismo lord aparecía entre mis sueños.

Me asuste, lo admito… pero… no fue por mi vida, sino por el. Sentía que algo se aproximaba a su espalda, algo de color rojo brillante. Grite, diciéndole que tuviera cuidado… aquella voz, femenina y gatuna inundo toda aquella área –date por vencida… el será mío solamente…-

Grite de nuevo <<Sagatho>> y el no me escucho… una lagrima rodo por mi mejilla cuando vi como claramente esa sombra rojiza clavaba una espada en su espalda, traspasándolo. De rodillas caí, lloriqueando como niña pequeña, llevándome las manos a los oídos, pidiendo que parara…

Abrí los ojos y todo me daba vueltas. Mis brazos dolían de un modo que no alcanzaría a describir… ladee la cabeza, una niña me abrazaba por un lado y por otro un chiquillo se acurrucaba. Pensé que veía mal, preocupándome por mi salud mental unos segundos… más no.

Muebles viejos, una chimenea que se apagaba lentamente… y sagato, junto a un joven dormidos, acostados. Mire hacia la ventana, el día estaba a punto de comenzar. Me senté, quejándome en silencio por el dolor de toda aquella noche… con cuidado, me solté de la pequeña, totalmente confundida. No vi a la dueña de la casa, aunque vine podría haber estado acostada en otro sitio. Conté un total de un joven y dos niños… entonces lo escuche.

Las nubes se habían juntado sobre la choza, creando una tormenta que pronto se desataría. Mas no fue eso lo que me llamo la atención, sino el cuervo que se apoyaba apenas en uno de los marcos de las ventanas de la izquierda de la casa. Observe al ave que dio tres picotazos en el cristal viejo y a punto de romperse por la antigüedad… el ave tenia un ala herida y sentí lastima por ella… ¿Qué pasaría cuando la lluvia iniciara? Esa pobre ave…

Casi muero y me preocupaba por un estúpido cuervo. Tal vez me sentí muy identificada con el… o quizá… era el hechizo del que no me había percatado. Casi sin darme cuenta me puse de pie en silencio, buscando la puerta. Algo me llamaba a aquella ave, algo me gritaba y pedía que fuera hacia ella. La puerta tenía 5 cerrojos que se abrieron en silencio, como si se dispusiera que yo saliera. Abrí suavemente el viejo portón, y Salí.

De pronto, me di cuenta de que alguien me seguía. La pequeña se había levantado también por el ruido del ave… y ahora estaba a un lado de mí. Me apoye en el lindel de la puerta, mis piernas temblaban, me sentía débil. Observe a la pequeña de cabellos revueltos unos segundos, el viento era horrible, podría decirse que agitaba aquella pequeña casita pobre… inmediatamente la brisa violenta entro en la casa, deje de buscar a aquel cuervo para centrarme en la pequeña desconocida… que ahora avanzaba en silencio hacia afuera.

La seguí. Mis brazos comenzaron a doler y las vendas gracias al cielo que estaban bien puestas. Mis short se pegaron al cuerpo, al igual que la blusa y mi cabello se agitaba. La chiquilla avanzo un par de metros, llegando hasta una sombra que se cubría con una capa de color rojo brillante. Arquee una ceja, ladeando mi rostro. Logre hablar.

-tu… tu culpa..-


La reconocí como la misma mujer que había lastimado a sagato en si interior, y era la misma sombra de aquel sueño. Sostenía a la pequeña del brazo, que de pronto pareció estar asustada, intentando soltarse. Eso no me pareció justo, levante la mano, apuntándola perspicazmente, molesta.

-¡deja a esa niña! ¿Qué crees que le harás? Ella… déjala!-

Mi voz se escucho en un susurro apenas audible bajo los fuertes vientos. De pronto vi aquel animalito en el suelo, tambaleándose frente a mí. No deje que me distrajera, esa mujer estaba haciendo mucho daño, la vi mejor, sus cabellos negros se agitaban con el viento… y sus ojos. No poseía pupilas, blancos totalmente… un vestido rojo, largo y elegante. Esta se movió hacia mí, de forma tranquila. Los ojos eran distintos, habían pasado de ser rojos carmín a blancos, vacios. Eso me extraño…

-¿Qué darías por esta pequeña?-

Pregunto en un tono siseante y meloso. Trague saliva, sujeto con fuerza a la pequeña del cuello, que en esos momentos dio un grito. Di un paso adelante, mordiéndome el labio inferior.

-¡Te daré lo que pidas… pero déjala!-

La mujer sonrió, ladeando la cabeza y suspiro. Entonces lo dijo en un tono tranquilo, tan calmo, que me helo la sangre.

-tu vista…-

Cuando menos lo pensé, ella ya estaba frente a mí, sosteniendo a la pequeña del brazo. Baje la mirada, la chiquilla lloraba, asustada. Aun no comprendía lo que había pasado… pero no había marcha atrás. Vi como una de las uñas de aquella mujer se clavaba sobre la tersa piel del cuello, sacando sangre… la herida comenzó a abrirse de a poco, y la niña dio un grito doloroso.

-¡Para! ¡Te la doy! ¡Te la doy! ¡Pero para de una jodida vez!-

Grite, sosteniendo el brazo de la mujer fuertemente. En esos momentos, soltó a la pequeña que corrió hacia la casa, llorando. El dedo índice y medio de la mano derecha de ella fueron a mi frente, al mismo tiempo que de pronto, todo comenzó a oscurecerse. Lo ultimo que vi fue su sonrisa… sentí un dolor de cabeza muy fuerte, me mordí el labio inferior, cayendo de rodillas. Mis ojos perdieron el color verde brillante, siendo cambiadas por gris… una lágrima resbalo por mi mejilla, levantando la vista hacia la nada. Ella en cambio, obtuvo unos preciosos ojos de color verde en su rostro, con la misma inocencia que yo siempre mostraba al mirar, la misma alegría… se comenzaba a convertir en mí.

Sentí que algo picaba mis manos… era el cuervo, lo levante con cuidado, abrazándolo fuerte. Mis brazos dolían, pero no superaban la confusión que sentía, no veía nada… dentro de la casa, la chica corrió hacia donde Sagatho estaba, saltándole encima.

-ella la dueña del pueblo… ella y su mujer…-

Dijo en un tono quebrado, respirando trabajosamente debido al susto y el miedo. La mujer beso mi mejilla, susurrando a mi oído. –Espera a ver el resto de mis sorpresas… - Desvaneciéndose en una corriente de aire que se levanto del suelo. Mire hacia adelante, y solo oscuridad.

-y la doncella que callo en oscuridad, deseo poder ver una vez más la luz del sol… -
Volver arriba Ir abajo
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Lun Ago 30, 2010 11:09 pm

Tenia pocos minutos de haber conciliado el sueño, estaba demasiado cansado, en ese momento mi mente estaba completamente en negro, no soñaba, solo me encontraba ahí tirado en aquella choza dormitando, tal vez mi ser estaba sufriendo por algo que no comprendía, algo en su interior no estaba del todo bien, de pronto y sin desearlo mi mente comenzó a formar figuras, mi mente comenzaba a soñar, de pronto me encontré en el lomo de Invencible, portaba mi armadura completa, mi casco estaba helado y de su visor solo se asomaba aquel brillo azulado que mis ojos expedían cuando me encontraba totalmente enfocado en pelear.

Invencible se miraba completamente diferente, el portaba una armadura de aleaciones negras y su pelo era algo plateado como el mío, al igual que yo sus ojos emanaban aquella estela mística de luz. Era extraño nunca pensé que el lanzo que nos unía creciera a tal punto de mimetizarnos y tener rasgos parecidos, en mi mano tenia un tipo de cuerno, un shofar plateado con metales oscuros lo lleve a mi y sople con todas mis fuerzas, cuando termine de emitir aquel sonido, un fuerte grito de guerra retumbo en aquel lugar

“Gloria y Honor a los Caballeros del Ébano”

Voltee la mirada sorprendido y lo que vi no lo pude creer un enorme ejercito comandado por mi, frente a ellos pude ver a otros cuatro jinetes montados en sus caballos armados, todos portaban una espada muy parecida a la mía, eran símbolos muy parecidos y todos portaban un tabardo con la imagen de mi espada en el, di una seña y todos se abalanzaron al campo de batalla una gran montaña de humo cubrió aquel lugar, cuando esta se disipo pude ver un pueblo desolado.

Me acerque a las ruinas de aquel lugar los otros cuatro jinetes me seguían a donde yo fuera, al acercarnos a las ruinas de aquel lugar una niña salio de entre los escombros uno de mis jinetes desenvaino su espada y corrió tras la niña, le grite que parara que la deja huir que diera el mensaje por todas las naciones, la niña se detuvo y corrió hacia mi llorando y entre sollozos y llanto me dijo.

-ella la dueña del pueblo… ella y su mujer…-

Una imagen de Roxanne llego a mi mente y me despertó asustado, frente a mi se encontraba la pequeña niña, la hija de la señora que nos dio posada, estaba muy asustada y apenas le entendía lo que me quería decir, solo repetía que mi mujer y la duela del pueblo, esto me preocupo era obvio que la Lady oscura había regresado por nosotros, corrí por mi mandoble y Salí corriendo casi desnudo, no pensé en detenerme y colocarme la armadura ni siquiera me puse la cota de malla, esto fue algo tonto de mi parte puesto que era evidente que si me topaba con aquella mujer, no pensaría ni un segundo en comenzar a batallar con ella.

Salí de aquella choza y pude ver a Roxanne tirada en el suelo, pensé lo peor, mi corazón sintió una enorme y dolorosa punzada, camine rápidamente unos pasos mas y me arrodille frente a ella, pude ver que si respiraba y además tenia sus ojos abiertos, pero algo no era normal, sus ojos no eran los mismo, ya no eran aquellos hermosos ojos verdes que brillaban con cada parpadeo, estos eran de un color grisáceo que se perdía con el color blanco de su globo ocular.

La levante tomándola de los hombros.

-Roxanne ¿estas bien? que es lo que a pasado aquí, te enfrentaste tu sola a esa mujer ¿Por qué no me llamaste para salir contigo?

Roxanne no decía nada era como si ella estuviera perdida, un semblante triste se reflejaba en su cara.

- Rox dime que a pasado aquí? Contéstame…
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Sáb Sep 04, 2010 9:39 pm

La niña asomaba por el lindel de la puerta. Me encontraba en el suelo, cuando escuche pasos venir. No me moví, no veía quien era, su respiración agitada era más notable para mí. Fruncí el seño al sentir algo que se ponía de frente a mi rostro, parpadee un par de veces de forma mecánica, sin ver realmente nada salvo completa oscuridad.

Me levanto, sentí las manos se Sagatho sosteniendo mis hombros. Sus manos, lo ligeramente rasposo de sus dedos que entraban en contacto con la piel de mis hombros me recordaron lo mucho que deseaba sentirle de nuevo de forma cálida. En esos momentos, una lagrima resbalo por mi mejilla. Me preguntaba que había pasado ahí, que si me había enfrentado sola a ella.

Recordé al cuervo que aun tenía entre mis manos, el ave no se movía demasiado, por suerte lo había presionado de más. Abrace al pequeño pájaro entre mis brazos, cercas de mi pecho, mientras el volvía a preguntar sobre lo que había pasado aquí.

-Se… ha robado mis ojos…-

Atine a murmurar con voz temblorosa, levantando el rostro hacia donde creía estaba el de el. Sostuve con una mano aquel cuervo, mientras que la otra comenzó a subir suavemente hacia su mejilla. Miraba hacia un punto fijo adelante, mas la oscuridad me envolvía. Toque la barbilla de Sagatho… era, distinto. Me di cuenta de que veía al mundo de otra manera, mi mano subió con delicadeza a su mejilla, sintiendo la barba que comenzaba a crecer, la acaricie, luego su nariz. Con movimientos ligeramente torpes, conociendo a través de mi tacto.

Mis ojos dejaron de derramar lágrimas, aunque mi voz aun se encontraba quebrada. No sabia que planeaba esa mujer, pero quería hacernos daño. Trague saliva, bajando mi mano hacia la suya, apretando suavemente su brazo, temblorosa.

-ella… quería hacerle daño a la niña… Sagatho… ella… me cambio los ojos… por la niña… -

Recargue mi frente sobre su pecho, respirando trabajosamente. Estaba asustada, y el único que podía darme alivio o consuelo era el. Cerré los ojos, sintiendo su corazón latir. Le abrace con mi brazo libre, aun sosteniendo al cuervo sobre mi regazo.

-quiero irme de aquí… tengo miedo... de lo que ella pueda hacernos… -


Murmure con la voz quebrada. Si esa mujer podía quitarme la vista, no quise pensar en lo que le haría a el. Temí por ambos, temblaba, no entendía el motivo de aquella mujer por hacernos daño, no lograba caber en mi mente que alguien pudiera ser tan cruel y no encontraba motivos. ¿Acaso realmente el mundo era así? ¿Oscuro y malvado? No, tenia que haber algo bueno en el, levante la vista hacia el Lord, mordiéndome el labio inferior, no le veía, pero parecía contemplarle. En realidad, solo escuchaba, su respuesta, su respiración, su corazón. La brisa que agitaba suavemente a las nubes en el cielo… extrañe mis ojos.

Volver arriba Ir abajo
Sagatho
La Solución Final
avatar

Cantidad de envíos : 445
Edad : 31
Localización : Mexico :D
Fecha de inscripción : 02/07/2009

Hoja de personaje
Nivel: 1
Experiencia:
125/1000  (125/1000)
Coronas:

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Vie Sep 10, 2010 6:48 pm

Al escuchar aquellas palabras que dijo Roxanne me quede pasmado, no supe que decirle, entendía por completo el miedo que sentía y el dolor de haber perdido algo tan valioso como es la vista, ella se dedico a recorrer mi rostro con sus manos, estaba estudiando cada centímetro de mi cara, con una de mis manos limpie una de las lagrimas que aun corrían por su mejilla, ella me decía con una voz triste que la mujer que la había atacado quería lastimar a la niña que vivía en la choza, saber que aquella mujer había tomado la vista de Roxanne a cambio de la niña me perturbo.

¿Qué es lo que esta mujer quiere? ¿Que buscara en nosotros?

Roxanne me abrazo y puso su rostro en mi pecho casi entre llanto me dijo que deseaba irse de este maldito pueblo, yo la abrasé con mis dos manos, no me importo mucho aquel animal en su mano.

- no temas Rox, estando yo aquí jamás permitiré que algo malo te pase, esa mujer se las tendría que ver primero conmigo, antes de tocarte

Solté a Rox para acariciar una de sus mejillas y darle un pequeño beso en los labios.

En mi interior mi sangre hervía, estaba furioso esa mujer tiene que pagar por lo que le hizo a Roxanne, yo mismo me encargaría de cortarla de ella, en mi mente solo me podía ver matando a aquella extraña mujer, era hora de enfrentarla, tome a Roxanne por la mano.

- Roxanne por el momento lo mejor es que entremos de nuevo a aquella choza, al amanecer nos largaremos de aquí.

Mi plan no era realmente ese, quería entrar para interrogar ala dueña de la casa y si era necesario obligarla a decirme donde encontrar a aquella maldita mujer.

Si Roxanne estaba de acuerdo en volver a aquella choza esperaría a que ella durmiera para interrogar a la mujer y saber donde encontrar a la mujer que tanto odiaba en ese momento, el odio me nublaba la razón, trate de disimular lo mas posible para que Roxanne no sospechara mis ocultas intenciones.
Volver arriba Ir abajo
Natashia La Port
Dualidad Femenina
avatar

Cantidad de envíos : 434
Edad : 29
Localización : Cantando por ahi ^w^
Fecha de inscripción : 04/06/2010

Hoja de personaje
Nivel: 2
Experiencia:
664/2500  (664/2500)
Coronas: 0

MensajeTema: Re: El correr el tiempo   Sáb Sep 25, 2010 6:39 am

Una de sus manos paso por sobre mi rostro, limpiando una de mis lagrimas. Sentía mi propia respiración agitada, producto del miedo que sentía y la confusión. En medio de mi propia oscuridad, no lograba entender el porque de todo. Era joven inexperta y… no conocía realmente de la maldad del mundo. No hasta ahora.

Ni el ni yo sabíamos que quería de nosotros, que buscaba. Tal vez solo era molestar, quizá… quizá por ser extranjeros éramos novedad para ella. Incluso, llegue a pensar que quería a Sagatho para si. No lo sabia, pero no quería quedarme a averiguarlo… lo abrace y le dije que deseaba irme. Aun sostenía al cuervo que no se movía de mi agarre, me sentía como una niña pequeña, impotente al mal que ocurre a mí alrededor.

El dijo que jamás dejaría que nada me hiciera daño. Levante la mirada, algo dentro de mi me pedía que confiara en el, aunque, realmente o tenia motivos. Después de la horrible visión y lo que paso la noche anterior… comenzaba a desconfiar de todo el mundo. Una voz en mi oído me sugirió que huyera por mi cuenta, que me fuera de ahí… pero me contuve. No conozco ese sitio y salir sola era una idea estúpida, incluso para mí.

Una de sus manos acaricio mi mejilla, yo coloque la palma de mi mano libre sobre la suya, cerrando los ojos mientras seguía su caricia. Un beso suyo, suave, me hizo sentirme mas tranquila. Estaba algo perturbada emocional y mentalmente en esos momentos, así que no lo pensé realmente… pero creo que me he enamorado del lord. Solo esa explicación encuentro para estar tan tranquila por su contacto conmigo después de lo sucedido.

El dijo que teníamos que regresar a la casita. Casi protesto por esto, sin embargo, me di cuenta de que tenía razón. Debíamos esperar a que amaneciera, aunque no sabía cuanto faltaba para ello. Asentí, mientras decía, intentando mostrar un rostro mas calmado.

-Claro… mañana, en cuanto el sol salga, me levantare, mirare al…-

O, casi lo olvidaba. No vería mas la luz del sol… la hierva del campo, el rostro de Sagatho, sus ojos, o su expresión. No vería más las paredes de aquella casa, el techo… nada. Fui junto con el a entrar en ese sitio. Justo en el momento en que yo me sentaba frente a la chimenea –caminando cuidadosamente, mientras recordaba los pocos muebles de la casa que había visto al salir- la puerta se abrió nuevamente. La mujer, entraba ahora. Una mirada nerviosa y sorprendida se poso en mí, que gire el rostro velozmente a la entrada, preocupada por no saber quien era.

La madre de familia me observo unos segundos, luego a Sagatho, evidentemente no esperaba que estuvieran ahí. Trago saliva, sonriendo algo preocupado, antes de que nadie dijera nada dentro de aquel incomodo silencio, ella misma lo rompió, gritando.

-Sama! Deja a la huésped en paz!-

Era la pequeña que había salvado. Sabiendo lo que paso, se levanto y me abrazo. La chiquita apenas traía puesta una túnica gris y roída, su cabello suelto, pero pude sentir a través de aquel toque su gratitud. Las lágrimas comenzaron a derramarse por parte de ella y de mi misma… le abrace, sonriendo cálidamente, acariciando su cabeza.

-ya… no te preocupes. Estaré bien… soy Roxanne Megpoid y los Megpoid no se doblegan con facilidad… animo! Vamos.. Te canto una canción si quieres…-

La chiquilla se separo de mí, mirándome fijamente. No pasaron ni diez minutos, cuando yo sonreía sin mirar a un punto fijo, mientras cantaba una dulce canción de cuna, y aquella pequeña se recostaba en mi regazo.
Veinte minutos después, ambas nos habíamos abrazado y quedado dormida junto al fuego crepitante de aquella chimenea. La mujer no se había atrevido a interrumpimos… simplemente se limito a sentarse en una de las viejas sillas que poseían, con las manos sobre la frente, respirando pesado. Una evidente cara de preocupación se reflejaba, nos miraba de reojo de vez en cuando, luego a Sagatho… el pequeño cuervo yacía junto a nosotras, dormitando al igual que yo. Una escena bastante hogareña, yo, una niña abrazadas, durmiendo… y un pequeño animal negro a nuestra cabeza.
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: El correr el tiempo   

Volver arriba Ir abajo
 
El correr el tiempo
Volver arriba 
Página 2 de 2.Ir a la página : Precedente  1, 2
 Temas similares
-
» Ficha de Yuzuki (Thief) !
» Bajar el tiempo de contrato con el club
» El túnel del tiempo (1967)
» La bruja del tiempo.
» [RPG Maker XP] Correr con reflejos

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Utopia Medieval :: Gяαη∂єs Esтєραs-
Cambiar a: